El punto ciego de la sanidad animal en Entre Ríos: el SENASA no posee controles efectivos para la zoonosis
Nueve de cada diez establecimientos ganaderos de la provincia de Entre Ríos carecen de estatus sanitario certificado frente a la brucelosis y la tuberculosis, dos enfermedades que pueden transmitirse al ser humano, según se informó a ANÁLISIS. Los mi
Nueve de cada diez establecimientos ganaderos de la provincia de Entre Ríos carecen de estatus sanitario certificado frente a la brucelosis y la tuberculosis, dos enfermedades que pueden transmitirse al ser humano, según se informó a ANÁLISIS. Los mismos datos oficiales muestran, además, un rodeo bovino que se achica año tras año y tres brotes de gripe aviar registrados desde 2023.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) respondió un pedido de acceso a la información pública presentado por ANÁLISIS y, al hacerlo, dejó al descubierto un dato que interpela al Estado nacional en Entre Ríos. De los 33.443 establecimientos ganaderos que figuran en sus registros provinciales, apenas 1.349 cuentan con la certificación de predio libre de brucelosis y solo 958 con la de tuberculosis bovina. Son cuatro de cada cien campos en el primer caso y menos de tres de cada cien en el segundo.
En el extremo opuesto, 29.811 establecimientos -el 89 por ciento del padrón- no tienen ningún estatus sanitario frente a la brucelosis, y 32.325 -casi el 97 por ciento- tampoco lo tienen frente a la tuberculosis. Se trata de dos zoonosis, es decir, enfermedades que pueden pasar del animal a las personas: la brucelosis a través del contacto con animales infectados o del consumo de lácteos sin pasteurizar, y la tuberculosis bovina por vías similares. Que la enorme mayoría del rodeo entrerriano no tenga una categorización sanitaria oficial es, en sí mismo, una señal de la fragilidad del control.
La aclaración es necesaria para no forzar la lectura del dato. Que un establecimiento figure sin estatus no equivale a decir que esté infectado. La certificación de predio libre es, en gran medida, un proceso voluntario y progresivo, al que el productor adhiere y sostiene con muestreos periódicos. Lo que el número mide, entonces, no es la enfermedad sino el alcance de la vigilancia y de la certificación oficial. Y lo que revela es que, sobre la inmensa mayoría del padrón ganadero de la provincia, el Estado no dispone hoy de una fotografía sanitaria certificada. En materia de zoonosis, ese vacío de información es en sí mismo el problema.
Tabla 1. Establecimientos según su estatus sanitario frente a la brucelosis (Entre Ríos)
Estatus Libre Negativo Con caso Sin estatus
Cantidad de establecimientos 1.349 2.066 217 29.811
Tabla 2. Establecimientos según su estatus sanitario frente a la tuberculosis (Entre Ríos)
Estatus Libre En saneamiento Sin estatus
Cantidad de establecimientos 958 160 32.325
Un rodeo que se achica
El mismo informe aporta una segunda señal, más silenciosa pero igual de elocuente. La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa, que en Entre Ríos ejecuta la Fundación de Lucha contra la Fiebre Aftosa (FUCOFA), viene marcando una baja sostenida en la cantidad de animales inmunizados. En la primera campaña de 2023 se vacunaron 4.576.092 cabezas; en la primera campaña de 2026, aún en curso, la cifra descendió a 4.297.251. Son 278.841 animales menos, una caída del 6,1 por ciento en apenas tres años.
La misma tendencia se observa en la vacunación antibrucélica de terneras, que se aplica de forma anual: pasó de 560.270 dosis en 2023 a 523.537 en 2025, una merma del 6,6 por ciento. Como la vacunación es obligatoria y alcanza a la totalidad del rodeo, la baja constante en la cantidad de animales vacunados es un indicador indirecto pero robusto de que el stock bovino entrerriano se está reduciendo. La confirmación de esa hipótesis exige cruzar estos números con los datos de faena, existencias y precios de la hacienda, pero la dirección de la tendencia es clara.
Tabla 3. Animales vacunados contra la fiebre aftosa en Entre Ríos
Año 1ª campaña 2ª campaña
2023 4.576.092 2.665.962
2024 4.337.469 2.591.367
2025 4.338.660 2.568.994
2026 (en curso) 4.297.251
Tabla 4. Terneras vacunadas contra la brucelosis en Entre Ríos
Año Terneras vacunadas
2023 560.270
2024 524.271
2025 523.537
2026 (en curso) 397.232
La gripe aviar, bajo control acotado
El tercer capítulo del informe se refiere a la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP). Desde 2023 el SENASA registró tres brotes en Entre Ríos. Los dos primeros, de carácter comercial, se produjeron en General Racedo, departamento Diamante, en mayo de 2023: uno con 15.350 ponedoras y otro con 19.000, lo que obligó al sacrificio sanitario de casi 34.350 aves entre ambos. El tercero, mucho menor, fue un caso de traspatio en Laurencena, departamento Nogoyá, en agosto de 2025, con apenas 20 animales involucrados.
En todos los casos el organismo aplicó las medidas previstas: interdicción del establecimiento, sacrificio, enterramiento, limpieza y desinfección, sumadas a la restricción de movimientos, el rastrillaje y la vigilancia molecular en las zonas de control alrededor de cada foco. La respuesta, según se desprende del informe, fue acotada y sin propagación posterior. El sector avícola provincial, en tanto, cuenta con 2.083 establecimientos registrados, sobre los que el SENASA declara haber realizado 2.649 inspecciones desde 2023.
Tabla 5. Brotes de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad en Entre Ríos (2023 a la fecha)
Fecha Localidad Tipo Aves Departamento
18/5/2023 General Racedo Comercial (ponedoras) 15.350 Diamante
28/5/2023 General Racedo Comercial (ponedoras) 19.000 Diamante
30/8/2025 Laurencena Traspatio 20 Nogoyá
La información surge de la nota firmada por el director de Planificación y Estrategia de Sanidad Animal, Emiliano Gabriel Grave, en respuesta al expediente Ex-2026-62182653-APN-DGTYA#SENASA, tramitado por ANÁLISIS, en el marco de la Ley 27.275 de Acceso a la Información Pública. El informe técnico que la acompaña lleva la firma del coordinador general Jorge Alejandro Hart.
Leídos en conjunto, los tres bloques de datos dibujan un mismo trasfondo: un Estado que responde con eficacia a los focos puntuales -como la gripe aviar-, pero que mantiene sin certificación sanitaria a la enorme mayoría de los campos entrerrianos frente a dos enfermedades que también afectan a las personas, y que administra un rodeo que, año tras año, se vuelve un poco más chico.