El drama del día después de los trasplantados
Hay récord de trasplantes pero poco se habla de lo que sigue a la operación. A pesar de que hay una ley que indica la protección integral, se multiplican los casos de personas con trabas en el acceso a medicación, estudios y el pago de pasajes para l
Valeria Mansilla vivió una década en lista de espera. Desde que fue diagnosticada con una cardiopatía idiopática, aguardó diez años hasta que recibió el corazón que le dio una segunda oportunidad. Pero el periplo no terminó allí. Te trasplantan y te relajás, después de lo que peleaste. Pero no, hay que seguir luchando, lamenta. Aunque la ley nacional indica que la protección integral de las y los pacientes trasplantados debería estar garantizada, cada vez hay más complicaciones para el acceso a medicación, a los estudios y hasta en el hecho de poder pagar los pasajes para llegar a los controles.
Con 48 años, Valeria vive en San Rafael (Mendoza) y se atiende a través de Pami. Ya no entregan la medicación en tiempo y forma. Además de los inmunosupresores, tomo diez remedios comunes. Antes me autorizaban todos, ahora solo seis. Los otros cuatro los tengo que pagar. Este mes ya gasté 100 mil pesos en remedios. No debería ser así, por ley me corresponden todos, remarca.
El Régimen de Protección Integral para Personas Trasplantadas fue creado por la Ley 26.928 y puesto en vigencia por el decreto reglamentario 2266. Apunta a asegurar la plena integración familiar y social de las personas trasplantadas o en lista de espera, reconociendo sus derechos y necesidades específicas. Esto incluye, entre otras cosas, cobertura total en medicación y transporte. En los hechos, no sucede.
Ante la consulta al Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) sobre la dificultad de pacientes trasplantados para el acceso a medicación, la respuesta fue que el Programa Nacional de Seguimiento Postrasplante tiene como objetivo cooperar con las provincias argentinas para la cobertura del tratamiento de inmunosupresores que requieran los pacientes trasplantados con Cobertura Pública Exclusiva y beneficiarias de Incluir Salud. En la actualidad el Programa se mantiene vigente y se están realizando las compras de la totalidad de inmunosupresores desde el Ministerio de Salud, con la gestión del seguimiento y la logística a cargo del Incucai. No tenemos registro de reclamos formales en curso de falta de medicamento. ¿Y qué sucede con los pacientes con otro tipo de cobertura? No se canalizan a través del Incucai, por lo que no tenemos conocimiento de que existan.
Récord, ¿y el después?
A partir de la Ley Justina -que establece que toda persona mayor de 18 años es considerada donante de órganos y tejidos a menos que deje constancia expresa de su negativa- la cantidad de donaciones y trasplantes viene en aumento. Mayo fue un mes récord para la donación de órganos. Felicitaciones al Incucai y a los equipos de salud de todo el país, escribió el ministro de Salud, Mario Lugones, en su cuenta de X tras la concreción de 109 procesos de donación, la marca mensual más alta hasta entonces. Gracias a esos procesos, 228 pacientes recibieron un trasplante de órganos y 139 accedieron a un trasplante de córneas. Además, en lo que va del año se realizaron 13,6% más procesos de donación que en el mismo período del año anterior (). Nuestra responsabilidad es gestionar con eficiencia para que se transforme en una oportunidad para otros argentinos, celebró.
Es excelente que se rompan récords de trasplantes, pero tiene que ir equilibrado con el después. No sirve romper récords y después abandonar al paciente, apunta Claudia Correa, titular de la Asociación de Trasplantados de Mendoza. Desde ese espacio emitieron días atrás un comunicado para exigir al gobierno provincial el cumplimiento de la Ley Nacional 26.928, tras la adhesión local mediante la Ley Provincial 9199 sancionada en 2019.
El panorama es a nivel país. Los problemas más graves son con Pami y con obras sociales provinciales. Llega un momento en que la única opción es la vía legal. Nos estamos manejando con cartas documento y recursos de amparo, cuenta la mujer, de 56 años, trasplantada renal desde 2016 tras diez años de hemodiálisis. Y resume: Somos una comunidad totalmente vulnerada y con derechos que no se respetan.
Mercedes Romero vive en Río Gallegos (Santa Cruz) y es la mamá de Nazareno Infante. El adolescente de 17 años recibió un trasplante de hígado hace poco más de una década y el mes pasado logró dos medallas de oro en el Torneo Nacional de Atletismo, organizado por el Comité Paralímpico. Él representa a la provincia, pero así y todo muchas veces no tenemos ayuda cuando la medicación se atrasa, cuenta la mujer. No estábamos acostumbrados a esto. Siempre hubo una demora de siete a diez días, pero ahora son meses, contrasta. Y asegura que la situación está más complicada para los pacientes trasplantados que dependían del Plan Remediar y de Pami. Dejar de tomar medicación inmunosupresora puede llevar a poner en riesgo el órgano. Y por lo tanto, la vida.
Rubén Reyna, trasplantado de médula, está al frente de la ONG Cero Blastos y ayuda a conseguir medicaciones costosas y urgentes, sobre todo para pacientes oncológicos. Hoy un trasplantado te pide hasta Ibuprofeno, además del inmunosupresor. Piden hasta cosas baratas. Porque aparte de no tener su medicación, se suma que no tienen un mango describe. Antes eran quienes donaban, porque a veces les sobraba algo en el cambio de dosis o de medicación. Hoy, si tienen un cambio, como por lo general lo tuvieron que pagar te lo quieren vender. O cambiar por el medicamento nuevo. Hasta por comida lo quieren canjear.
Un 23% menos de personal
A diferencia de otras áreas dependientes del Ministerio de Salud, la motosierra no pasó por el Incucai. Según el informe de ejecución presupuestaria de la administración pública nacional elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en junio hubo descensos de entre el 17 y el 44% en hospitales nacionales, y programas críticos de atención sanitaria y prevención de enfermedades registraron caídas de hasta 100%. El Incucai, en cambio, tuvo un incremento real del 68%.
Lo que sí hubo fue una reducción en la dotación de personal. Como reflejó el colectivo Defendamos la Ciencia, el Incucai perdió 23% de su personal desde que empezó el gobierno de Javier Milei. Los informes del Indec muestran que había una dotación total de 395 personas en 2023, y que bajó a 315 en 2026.
El aumento presupuestario y el récord de trasplantes son buenas noticias, pero no alcanzan para garantizar la protección integral de las y los pacientes trasplantados que establece la legislación. En este marco, en el último tiempo el Gobierno tomó decisiones como la quita de financiamiento del sistema de compensaciones para empresas de micros de larga distancia por pasajes gratuitos a pacientes trasplantadas (así como a personas con discapacidad y con cáncer). A partir de la Resolución 28/2026, las compañías deben hacerse cargo de esos costos. Luego, a partir de la Resolución 235/2026, se estableció que el Incucai comenzará a facturar a obras sociales y empresas de medicina privada los estudios realizados en su Laboratorio Nacional de Inmunogenética. Los derechos siguen vigentes, pero su cumplimiento está mediado por empresas. La lucha por su garantía, también.