Aunque genera furor, el Mundial no logra que mejoren las ventas | El Dia
Panaderías, almacenes y productos vinculados al fútbol tuvieron un impulso, pero no alcanzó para revertir la caída del sector
El Mundial tuvo un impacto desigual en las ventas del comercio platense, con resultados que variaron según el rubro. Mientras algunos sectores lograron capitalizar el entusiasmo y el mayor movimiento en la calle, otros apenas percibieron mejoras e incluso registraron caídas en sus ingresos.
Comerciantes de distintos puntos de La Plata coincidieron en que el evento impulsó las ventas en momentos muy puntuales, especialmente durante los días de partido. Sin embargo, ese repunte no se extendió al resto de la actividad ni alcanzó para revertir la caída general que el sector viene atravesando desde hace tiempo.
Los tipos de negocios más favorecidos fueron los vinculados al consumo diario y al clima futbolero. Panaderías, almacenes, fiambrerías, carnicerías y locales con productos del Mundial registraron picos de actividad. Sin embargo, esa mejora no se extendió al resto del sector y los ingresos continuaron en baja en varios casos. Incluso, parte de la gastronomía tradicional atravesó jornadas flojas o directamente sin clientes.
Beneficio para pocos
Las ventas se concentraron en algunos rubros muy puntuales, explicó Valentín Gilitchensky, referente de la Asociación Comercial de Calle 8 y la Federación Empresaria de La Plata (FELP). Según detalló, el movimiento se dio en momentos específicos: Se observa algo de movimiento antes de los partidos, durante el entretiempo y, en menor medida, después.
Sin embargo, el dirigente fue contundente sobre el panorama general: El Mundial tiende a paralizar las ventas, porque la gente está enfocada en otra cosa, afirmó. Además, remarcó que, fuera de la previa o el entretiempo, el flujo de clientes fue muy bajo, motivo por el cual muchos locales optaron por no abrir después de los partidos. El nivel de ventas sigue siendo muy bajo, agregó.
Desde la Cámara de Comercio de La Plata, Diego Piancazzo aportó una mirada más amplia sobre el contexto. Este mes es atípico: impactó el aguinaldo, el Mundial y ahora se suman las vacaciones de invierno.
En su análisis, el consumo aparece ligado a lo emocional y al desempeño del equipo: Si Argentina sigue en la competencia, la gente sale a festejar y eso dinamiza las ventas. Aun así, aclaró que en este caso se concentra en consumos rápidos como kioscos, bebidas y gastronomía al paso.
El presidente de la asociación comercial de Los Hornos, Gastón Cello, coincidió en que algunos sectores lograron beneficiarse, aunque con cautela. Rubros como fiambrerías han vendido muy bien. También lo que es venta de bebidas y carnicerías, indicó, al señalar que muchas personas eligieron reunirse en sus hogares para ver los partidos. Sin embargo, advirtió: Creemos que el Mundial impacta fuerte el consumo local, pero el comerciante en general no es muy optimista respecto a que este nivel de ventas se mantenga.
Bares y restaurantes
Más crítico fue el diagnóstico de Martín Bizet, titular de la Cámara de Comercio de City Bell. Los días de partido fueron de ventas muy bajas. El Centro quedaba totalmente desierto, sostuvo. En su experiencia, ni siquiera las estrategias para atraer público funcionaron: Pusimos pantalla gigante en los primeros partidos y no funcionó. La gente tiene sus rituales y no fue a los restaurantes. El impacto resultó inverso: Fue un mes muy malo, con un parate importante. Y graficó la escena con una postal contundente: Después de uno de los partidos, Cantilo a las dos y media de la tarde parecía un domingo: no había nadie, señaló.