Las sobras del asado no las tires: cómo aprovecharlas para hacer un risotto de morcilla
Si te quedó morcilla después de una parrillada, podés convertirla en un plato cremoso y lleno de sabor. La receta lleva pocos ingredientes y está lista en menos de 30 minutos.
Después de un asado, es común que queden algunas porciones de carne para reutilizar. Sin embargo, la morcilla también puede tener una segunda vida en la cocina y convertirse en el ingrediente principal de una receta diferente.
Una de las mejores opciones es preparar un risotto de morcilla, un plato donde el arroz cremoso equilibra la intensidad de este embutido, mientras que el caldo, el vino blanco y el queso parmesano aportan profundidad y suavidad al sabor.
Cómo hacer un risotto de morcilla
La clave de esta preparación está en utilizar un buen caldo caliente, una morcilla fresca o sobrante del asado y cocinar el arroz incorporando el líquido de forma gradual para lograr la textura característica del risotto.
Ingredientes (para dos personas)
- 200 g de arroz arbóreo o carnaroli.
- 1 morcilla grande (unos 200 g), sin piel.
- 1 cebolla chica picada.
- 1 diente de ajo picado.
- 750 ml de caldo de carne o verduras caliente.
- 100 ml de vino blanco seco.
- 2 cucharadas de manteca.
- 2 cucharadas de queso parmesano rallado.
- Aceite de oliva.
- Sal y pimienta negra a gusto.
- Opcional: cebolla de verdeo o puerro y tomillo fresco.
Paso a paso
- En una sartén amplia o una cacerola baja, calentar un chorrito de aceite de oliva y rehogar la cebolla (y el puerro o verdeo, si se utiliza) hasta que esté transparente. Incorporar el ajo y cocinar un minuto más.
- Agregar el arroz y mezclar durante unos minutos hasta que los granos queden brillantes.
- Incorporar el vino blanco y cocinar hasta que el alcohol se evapore.
- Añadir el caldo caliente de a un cucharón por vez, revolviendo constantemente y esperando que el líquido se absorba antes de agregar más. Repetir este proceso durante unos 15 minutos.
- Incorporar la morcilla desmenuzada y sin piel, mezclar bien y continuar la cocción durante unos cinco minutos más, agregando caldo si fuera necesario.
- Retirar del fuego, sumar la manteca y el queso parmesano rallado y mezclar enérgicamente para lograr una textura cremosa.
- Rectificar la sal y la pimienta y servir inmediatamente.