Argentina se alineó con Trump en la cumbre contra la violencia política - Informe Digital
Pablo Quirno representó al país en Washington y respaldó el eje de cooperación e inteligencia impulsado por Estados Unidos.
(Desde Washington, Estados Unidos) Los tres intentos de asesinato que sufrió Donald Trump y la muerte violenta del dirigente conservador Charlie Kirk empujaron a la Casa Blanca a lanzar una ofensiva inédita contra la extrema izquierda y el anarquismo. La Argentina participó de esa cumbre a través de Pablo Quirno, en una señal política de la sintonía entre Javier Milei y el presidente estadounidense.
La decisión de Trump rompe con la lógica que hasta ahora había dominado la estrategia antiterrorista de Estados Unidos, enfocada sobre todo en el fundamentalismo islámico. Con la nueva orden ejecutiva de Seguridad Nacional Número Siete, el gobierno republicano busca volcar recursos y herramientas de seguridad que se activaron después del ataque a las Torres Gemelas.
Durante demasiado tiempo, nuestra doctrina antiterrorista ha tenido un punto ciego, sostuvo Marco Rubio al abrir las deliberaciones de la cumbre. El secretario de Estado afirmó que la violencia extremista de izquierda fue minimizada por la prensa, la academia y las universidades, y la presentó como una amenaza que no puede seguir siendo subestimada.
Rubio también dijo que el terrorismo político de extrema izquierda no es una novedad de los tiempos modernos y lo vinculó con secuestros, bombardeos, asesinatos y ejecuciones atribuidos a grupos como Tupamaros, Montoneros, FARC, EGP y Sendero Luminoso. En su exposición, además, mencionó a organizaciones marxistas entrenadas en campamentos de Castro.
Pablo Quirno representó a la Argentina en la cumbre contra el Resurgimiento del Terrorismo Político y fue orador principal en el almuerzo oficial. Su presencia reforzó la alianza estratégica que Milei sostiene con Trump en un tema que Washington busca instalar como prioridad global.
Fue un encuentro que reunió a diversos países para mostrar la preocupación por una situación que está ocurriendo, donde se ve el aumento de acciones violentas patrocinadas por la izquierda y la extrema izquierda, dijo el canciller a Infobae y otros medios argentinos. Según explicó, la iniciativa apunta a sumar cooperación, inteligencia e intercambio de información para anticiparse a nuevas amenazas.
Y agregó: Tenemos que tener un grado de coordinación muy importante, porque a lo que nos enfrentamos es a un enemigo que no conoce de fronteras y se va moviendo buscando los resquicios.
Tras la promulgación de la orden ejecutiva, Rubio designó formalmente a Antifa Ost, la Federación Anarquista Informal, Justicia Proletaria Armada y Autodefensa de Clase Revolucionaria como Organizaciones Terroristas Extranjeras y Terroristas Globales Especialmente Designados.
La resolución oficial sostiene que esas agrupaciones han cometido o intentan cometer actos de terrorismo que amenazan la seguridad de ciudadanos estadounidenses, la política exterior o la estabilidad económica del país. Esa inclusión activa un protocolo de persecución global con bloqueo de activos, prohibición de apoyo material y denegación de visados.
En ese marco participaron también Scott Bessent, secretario del Tesoro, Stephen Miller, asesor de Trump en Seguridad Nacional, y Chris Landau, vice secretario de Estado. Ante los 61 países invitados, la administración estadounidense prometió colaboración de inteligencia y recursos logísticos para frenar el avance de organizaciones de izquierda que, según su diagnóstico, ponen en riesgo la estabilidad democrática de sus socios estratégicos.