El Senado frenó la ley de propiedad privada y la dejó para agosto - Informe Digital
Bullrich pidió pasar a cuarto intermedio hasta el 6 de agosto y el oficialismo sumó otra derrota en una sesión trabada.
El Senado volvió a postergar el debate de la ley de propiedad privada y le dio al oficialismo otra señal de debilidad en una discusión que ya arrastra semanas de desgaste. Patricia Bullrich pidió pasar a cuarto intermedio hasta el 6 de agosto y la moción fue aprobada por 65 votos a favor, tres en contra y una abstención.
La nueva demora no fue casual. La semana pasada, al fijarse la sesión de este jueves en Labor Parlamentaria, la propia Bullrich había dejado abierta la posibilidad de retomar el tema el mes próximo. Según publicó Infobae, esa fecha funcionaba además como una forma de mostrar actividad y evitar que el receso invernal quedara expuesto antes de tiempo, aun con la iniciativa todavía sin los votos necesarios.
El traspié golpea a un Gobierno que intenta mostrar control político, pero que en la Cámara alta sigue acumulando tropiezos. La ley, impulsada por Federico Sturzenegger, toca puntos sensibles: expropiaciones, desalojos, manejo del fuego y la venta de tierras a extranjeros, un capítulo que generó el mayor rechazo entre los bloques dialoguistas.
En el texto más discutido, el proyecto prohíbe la compra de tierras rurales por parte de Estados extranjeros y de empresas con participación estatal extranjera, salvo autorización de la provincia donde esté el inmueble y del Poder Ejecutivo Nacional. También alcanza a zonas de frontera, un punto especialmente sensible para provincias como Entre Ríos por su condición estratégica.
Además, se eliminó la referencia al silencio administrativo, otro de los cambios que había generado reparos. Pese a las negociaciones de último momento, La Libertad Avanza no logró cerrar los apoyos y frenó la discusión antes de un revés mayor.
Lo único que consiguió el oficialismo en la sesión fue aprobar 29 pliegos judiciales y 27 ascensos diplomáticos. Entre ellos se destacó la continuidad por cinco años del camarista Víctor Pesino y la destraba de ascensos en el servicio exterior que estaban trabando la Cancillería.
Para el 6 de agosto, el interbloque libertario había deslizado también la intención de avanzar con la ley Hojarasca, que elimina normas vetustas y ya tiene media sanción de Diputados. A esa agenda se le sumará ahora propiedad privada, si el oficialismo logra ordenar una discusión que quedó atada a un dictamen apurado a fines de mayo y que desde entonces se convirtió en una carga política.