Se tropezó con el césped sintético mientras jugaba al fútbol 5, se golpeó contra una columna y demandó a los dueños de la cancha
La Justicia falló a su favor y condenó a los administradores del predio de Núñez a pagarle una suma millonaria por las secuelas físicas que sufrió y el daño moral derivado del accidente.
Un hombre demandó a los dueños de una cancha de fútbol 5 de Núñez después de sufrir un accidente mientras disputaba un partido con amigos.
Según explicó, se tropezó con un sector del césped sintético que estaba desprendido, cayó violentamente contra una columna de hierro y sufrió graves lesiones.
La Justicia hizo lugar a la demanda y condenó a los administradores del predio a pagarle una indemnización millonaria por las secuelas físicas que le dejó el accidente y por el daño moral sufrido.
El hecho ocurrió el 22 de diciembre de 2018, cuando el hombre, de profesión escribano, jugaba un partido en las canchas del ex Muni Fútbol, ubicadas sobre Crisólogo Larralde al 1045, dentro del Club Ciudad de Buenos Aires.
De acuerdo con el fallo al que accedió TN, el jugador tropezó con un desperfecto del césped sintético y cayó contra una columna de hierro ubicada a pocos centímetros de la cancha y con protección insuficiente.
El hombre quedó tendido en el piso, con fuertes dolores y sin poder moverse. Según declararon sus compañeros, buscaron asistencia médica en el predio, pero el profesional que lo atendió solo le recomendó que permaneciera inmóvil y no le suministró ningún analgésico.
La ambulancia llegó alrededor de 45 minutos después. Los paramédicos indicaron su traslado al Hospital Británico, aunque finalmente el hombre firmó el alta voluntaria para ser derivado por sus propios medios a la Clínica La Sagrada Familia, ya que no tenía familiares que pudieran acompañarlo.
Qué determinaron los estudios médicos
Los estudios médicos fueron determinantes para la pericia incorporada al expediente. Los especialistas constataron múltiples fracturas, por lo que posteriormente fue derivado al Sanatorio Otamendi, donde permaneció internado durante una semana.
El diagnóstico incluyó fracturas de las apófisis espinosas de las vértebras torácicas T5, T6, T7 y T8, además de protrusiones discales y un hematoma muscular paraespinal.
Como consecuencia de las lesiones, debió permanecer dos meses en reposo absoluto, acostado boca arriba y asistido por su familia, ya que no podía realizar movimientos por sus propios medios.
Tras recuperar la movilidad, atravesó un extenso proceso de rehabilitación, pero quedó con una incapacidad física permanente del 16,4%.
Los jueces señalaron que el accidente le impidió retomar actividades deportivas y recreativas, que constituían su principal forma de esparcimiento.
En la pericia médica también se concluyó que existe nexo de causalidad médico-legal entre el siniestro denunciado y la incapacidad que actualmente presenta el accionante.
Qué resolvió la Justicia
La jueza del Juzgado Nacional en lo Civil N.º 59 de la Ciudad de Buenos Aires, Mariana Callegari, condenó a la empresa administradora del predio a pagar una indemnización de $9.960.000, más los intereses correspondientes.
La suma incluía:
- $6.500.000 por incapacidad y otros daños patrimoniales.
- $3.250.000 por daño moral.
- Casi $180.000 por tratamientos de fisiokinesioterapia.
- $30.000 por gastos administrativos.
Posteriormente, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, integrada por los jueces María Isabel Benavente y Guillermo González Zurro, confirmó la responsabilidad de la empresa, aunque redujo el monto reconocido por daño moral a $2.000.000.
Por qué responsabilizaron a los dueños de la cancha
Los magistrados remarcaron que quienes explotan canchas de fútbol tienen la obligación de mantener las instalaciones en condiciones seguras y proteger a quienes utilizan el predio.
En ese sentido, consideraron que el accidente no fue consecuencia de un riesgo propio del deporte, sino del mal estado del césped sintético y de la presencia de una columna ubicada demasiado cerca del campo de juego y con protección insuficiente.
Además, valoraron especialmente los testimonios de los compañeros del damnificado, quienes confirmaron tanto el estado de la cancha como la demora en la atención médica, ya que la ambulancia tardó alrededor de 45 minutos en llegar.
Por otra parte, los jueces cuestionaron el informe presentado por el médico que asistió al hombre en el predio. En ese documento se afirmaba que el accidente había ocurrido tras chocar con otro jugador durante una disputa de la pelota, una versión distinta a la sostenida durante todo el proceso judicial.
La Cámara fue categórica: No solo no han adjuntado el supuesto informe médico aludido, sino que la versión de lo sucedido plasmada en la denuncia de siniestro no resulta coincidente con el relato brindado en las contestaciones de demanda.