Ocultaban 70 celulares en un auto y los valuaron en $22 millones - Informe Digital
El hallazgo fue en Paso Cerrito, sobre un Volkswagen que iba de Misiones a Buenos Aires. Intervino la Aduana de Concordia.
Un control vial en el norte entrerriano terminó con el secuestro de 70 celulares escondidos en una modificación detrás del tablero de un automóvil. La mercadería fue valuada en $22.810.000 y quedó bajo investigación por una presunta infracción al Código Aduanero.
El procedimiento ocurrió cerca de las 10:50 en el puesto Paso Cerrito, cuando personal de la Dirección General de Prevención y Seguridad Vial detuvo un Volkswagen Virtus gris que viajaba desde Misiones hacia la provincia de Buenos Aires.
Durante la inspección inicial, los agentes advirtieron que los plásticos del tablero del lado del acompañante estaban fuera de lugar y mostraban señales de haber sido removidos. A través de una abertura vieron parte de un paquete rectangular envuelto con cinta negra.
Un compartimiento oculto detrás del tablero
Con testigos presentes, los funcionarios profundizaron la requisa y retiraron el revestimiento frontal. Allí encontraron una alteración en la carrocería que funcionaba como escondite.
En ese espacio había varios paquetes rectangulares envueltos con cinta de nailon. Al abrirlos, la Policía contabilizó 70 celulares de distintas marcas y modelos.
El conductor, un hombre mayor de edad de nacionalidad paraguaya, no presentó facturas, documentación aduanera ni otro respaldo que justificara la tenencia y el traslado de la mercadería.
La Aduana ordenó el secuestro
Tras el hallazgo, los efectivos dieron intervención a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero de Concordia. El organismo dispuso el secuestro de los teléfonos por una presunta infracción a la Ley 22.415, que regula el Código Aduanero.
La Aduana estimó que el valor de los equipos en el mercado asciende a $22.810.000. Los celulares quedaron incorporados a la causa mientras se analiza su procedencia y el destino del cargamento.
El conductor fue identificado y quedó en libertad supeditado a la investigación, siempre que no registrara impedimentos legales. Las autoridades aclararon que no se ordenó el secuestro del automóvil ni del teléfono personal del hombre.
Las actuaciones seguirán para establecer el origen de la mercadería y determinar si hubo otras personas involucradas en el traslado.