Una marea albiceleste festeja en el Obelisco tras el triunfazo de Argentina: "¡El que no salta es un inglés!"
Apenas terminó la semifinal en la que Argentina venció a Inglaterra 2-1 sobre el final, los hinchas se volcaron masivamente a festejar.Jóvenes, familias enteras, de la ciudad y provenientes del interior del país; todos se unieron en una misma voz.
"¡Y ya lo ves, y ya lo ves, el que no salta es un inglés!", corea sin cesar la marea albiceleste que desde este miércoles por la tarde y hasta el domingo -y ¿por qué no más allá?- hablará de la hazaña de la Selección Argentina que se dejó el corazón en la cancha para vencer 2-1 a Inglaterra por las semifinales del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
A las 18 todas las voces son una sola. Todas gritan al mismo tiempo. Todas las caras sonríen, algunas con lágrimas, otras con euforia.
El Obelisco de Buenos Aires -aunque vallado y custodiado por policías- vuelve a ser el centro de una fiesta inolvidable.
De todos los locales que se apostan alrededor de la calle Corrientes sale gente celeste y blanca que se abraza como nunca antes. Y salta, claro.
"Fue una locura vivir esto. Es emocionante. Los dos goles estuve agachada, ni los miré. Fue una locura justo acá enfrente del Obelisco. La vez pasada terminé colgada de las rejas festejando. Mi horario termina a las 8, pero de acá salgo y voy directo al Obelisco", dice Milagros a Clarín, mientras no puede evitar que algunas lágrimas le caigan por las mejillas.
Lleva la camiseta y los colores de la bandera en la cara, así como sus compañeras de trabajo de este local de ropa que está frente al emblema porteño.
A pocos metros, tres amigas se sacan selfies, mientras ríen. Pasaron el partido en Kentucky, pero viendo todo en una sola tele que además cuenta que tenía delay.
"Casi nos morimos. Nos enteramos de los goles por los gritos de la gente desde la calle. Estamos felices. Bo sabemos hasta qué hora nos vamos a quedar", dice una de ellas.
Mientras los minutos avanzan se escuchan más bombos, más gritos, más silbidos, más cantos.
La emoción está también en las familias que llegan con sus chicos en carritos o de la mano.
"Venimos desde Río Negro porque nuestro hijo tenía un turno médico acá y llegamos ayer. Hoy vimos el partido en este local porque no queríamos verlo en el hotel", cuenta Noel. Ella y su marido terminaron viendo el partido en una computadora de un vecino de mesa en Tostado.
El operativo de seguridad
Previendo esta situación, desde las 14 comenzó el operativo de seguridad con 800 efectivos de Policía de la Ciudad de Orden Urbano, la División Despliegue de Intervenciones Rápidas (DIR), la Policía Motorizada, brigadas de la Superintendencia de Investigaciones y personal de las comisarías Vecinales 1B y 1D.
Y también se montó un vallado en avenida Corrientes, entre Libertad y Cerrito; y entre Pellegrini y Suipacha; y Roque Sáenz Peña, entre Cerrito y Libertad.
Además, se instalaron paneles fenólicos rodeando el Obelisco como prevención y se activó un relevamiento en tiempo real desde el Centro de Monitoreo Urbano (CMU) y con drones de la Policía de la Ciudad.
A su vez, los helicópteros del Escuadrón Aéreo sobrevolaban la zona y había cortes preventivos de tránsito en las inmediaciones.
Noticia en desarrollo.
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