BCRA: un análisis sobre la aplicación de la capacidad de préstamo de depósitos en moneda extranjera | Análisis
En estos días, a raíz de una norma del Banco Central que flexibiliza las condiciones para que los bancos puedan otorgar préstamos en dólares, vale la pena repasar el motivo que originó las restricciones que este tipo de operaciones enfrenta hoy.
Joaquín Gea Sánchez
En estos días, a raíz de una norma del Banco Central que flexibiliza las condiciones para que los bancos puedan otorgar préstamos en dólares, vale la pena repasar el motivo que originó las restricciones que este tipo de operaciones enfrenta hoy. Luego de ello, me permitiré realizar una sugerencia de política crediticia que espero pueda nutrir el debate.
La limitación que alcanza a las entidades bancarias, por la que sólo se les permite conceder créditos en moneda estadounidense a exportadores, surgió junto a la devaluación de los primeros días de 2002, como pauta de prudencia, ya que durante la Convertibilidad los entes financieros dieron créditos en dólares hasta a trabadores en relación de dependencia, que cobraban sus sueldos en pesos, y cuando el dólar aumentó de 1 a 4 se vieron en la imposibilidad de cancelar sus cuotas, ya que sus salarios no se ajustaron. Además, para completar este escenario de crisis, la suba del tipo de cambio originó una inflación que licuó el ingreso disponible de estos deudores. Recuerdo que en mi ciudad Paraná se organizaron en aquel entonces grupos de deudores unidos para visibilizar su reclamo de pesificación de las deudas. Finalmente, se llegó a soluciones parciales, con costos compartidos entre acreedores y deudores.
Una regla básica de administración financiera consiste en evitar descalces de moneda, y aplica tanto a quienes buscan colocar sus excedentes como a quienes pretenden tomar fondos en préstamo. Esto es, si una empresa tiene sus ingresos en pesos, conviene se endeude en esa moneda, para no ver afectada su capacidad de repago por depreciaciones de tipo de cambio. Análogamente, para una empresa que vende en dólares, es mejor recibir financiación en esa moneda.
Desde hace 25 años, el BCRA restringe la posibilidad de endeudarse en dólares en el sistema bancario a las firmas exportadoras y a las proveedoras directas de estas últimas, a las que ahora se agregó a compañías a las que las primeras brinden garantías.
Se comenta que en estos momentos el Gobierno está analizando una flexibilización para que los bancos puedan otorgar créditos en dólares a desarrolladores inmobiliarios. El fundamento detrás de este proyecto es que las propiedades se transan en dólares. Se propone en base a esto una idea complementaria, que consiste en habilitar la financiación en moneda extranjera a todas las empresas pertenecientes a rubros de negocios de venta de bienes o servicios que utilicen como unidad de cuenta dólares o euros. Por ejemplo, venta de maquinaria agrícola o industrial, automóviles, motovehículos, turismo emisivo o joyerías de lujo, entre otros. Sería una forma de reactivar la economía con foco en empresas pequeñas o medianas, que permitiría además a los bancos retribuir con mejores tasas a los plazos fijos en dólares, que redundaría en un aumento de los depósitos en divisa norteamericana y de las reservas del BCRA, que produciría una reducción del riesgo país, que mejoraría las condiciones financieras de las compañías grandes, desatando un círculo virtuoso de producción y crecimiento, con bajísimo riesgo sistémico, por el rasgo de bimonetariedad de la economía.
(*) Joaquín Gea Sánchez es magíster en Finanzas y profesor universitario.