La donación de Emiliano Ranz salvó seis vidas en un operativo multiorgánico histórico
Gracias a la decisión solidaria del joven de 19 años y al acompañamiento de su familia, se concretaron trasplantes de riñón, hígado y corazón, además d
El enorme gesto de Emiliano Ranz, el joven piloto chaqueño de 19 años que falleció tras un siniestro vial en Resistencia, permitió que seis pacientes de distintas provincias del país recibieran una nueva oportunidad de vida gracias a un operativo multiorgánico realizado en el Hospital Perrando.
El procedimiento, coordinado por el Ministerio de Salud del Chaco y el CUCAI Chaco, posibilitó la realización de dos trasplantes renales a pacientes chaqueñas de 16 y 38 años, un trasplante hepático a una adolescente de 16 años de San Juan y un trasplante cardíaco a una mujer de 30 años de Corrientes. Además, se ablacionaron ambas córneas, que serán destinadas a otras dos personas que podrán recuperar la visión.
El complejo operativo fue coordinado por la Unidad Hospitalaria de Procuración de Órganos y Tejidos (UHPROT) del Hospital Perrando y requirió el trabajo conjunto de profesionales del propio hospital, del Hospital Garrahan, el Instituto de Cardiología de Corrientes y el CUCAI Chaco. Uno de los trasplantes renales, además, fue realizado por el equipo de la Unidad de Trasplante Renal del Hospital Perrando.
El director del CUCAI Chaco, Walter Bonfanti, destacó el gesto de la familia del joven: "Nuestro reconocimiento más profundo es para la familia donante, que acompañó este proceso y permitió que la solidaridad de un joven chaqueño trascendiera y se transformara en nuevas oportunidades de vida para seis personas y sus familias", expresó.
"SI ME PASA ALGO, DONEN TODO"
Tras la muerte de Emiliano, su padre, Gustavo Ranz, reveló que la decisión de donar los órganos fue tomada respetando un deseo que su hijo había manifestado en reiteradas oportunidades: "Él siempre decía: "Si me pasa algo, donen todo". Nosotros cumplimos con esa voluntad", contó con profunda emoción.
El padre del joven explicó además que no desea conocer la identidad de quienes recibieron los órganos: "El bien ya está hecho. Lo único que deseo es que quienes recibieron los órganos de mi hijo puedan recuperarse y disfrutar de la vida con sus familias", sostuvo.
La historia de Emiliano conmovió a la comunidad chaqueña y volvió a poner en valor la importancia de la donación de órganos. Gracias a su decisión y al acompañamiento de su familia, seis personas ya recibieron una nueva oportunidad de vida y otras dos podrán recuperar la visión, transformando una pérdida irreparable en un legado de solidaridad y esperanza.