Milei baja el tono con la Iglesia | El Dia
Pese a las profundas diferencias que mantiene con distintos sectores de la Iglesia Católica, el presidente Javier Milei optó en las últimas semanas por moderar sus cuestionamientos públicos hacia las autoridades eclesiásticas. En el Gobierno entiende
Pese a las profundas diferencias que mantiene con distintos sectores de la Iglesia Católica, el presidente Javier Milei optó en las últimas semanas por moderar sus cuestionamientos públicos hacia las autoridades eclesiásticas. En el Gobierno entienden que una escalada del conflicto podría entorpecer el vínculo con el Vaticano en un contexto marcado por la posibilidad de que el Papa León XIV visite el país antes de fin de año.
El mandatario sostiene en privado críticas hacia buena parte de la dirigencia eclesiástica, a la que acusa de tener posiciones cercanas al peronismo y de no reconocer los resultados económicos que exhibe su administración, en especial la reducción de los índices de pobreza que el oficialismo destaca a partir de las estadísticas oficiales.
Sin embargo, esa mirada no se tradujo en declaraciones públicas recientes. Por el contrario, desde la Casa Rosada aseguran que la relación con la Iglesia se mantiene en términos cordiales e institucionales.
Uno de los puntos de mayor tensión se produjo tras el Tedeum del 25 de Mayo, cuando el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, cuestionó durante su homilía el denominado terrorismo de las redes sociales, una referencia que en el entorno presidencial interpretaron como una alusión al estilo confrontativo de Milei en la red social X.
Aun así, el Presidente evitó responder en duros términos. Consultado sobre esas declaraciones, eligió un tono conciliador y aseguró que no se había sentido aludido. Incluso valoró que los planteos de la Iglesia abrieran un espacio de diálogo y debate.
La misma postura se mantuvo durante el Tedeum del 9 de Julio. En esa oportunidad, García Cuerva volvió a hacer referencia a la situación social y llamó a terminar con los agravios y las descalificaciones, además de reclamar mayor atención hacia los sectores más vulnerables.
Pese a las nuevas críticas implícitas, el jefe de Estado volvió a evitar una respuesta pública y mantuvo un trato cordial con las autoridades eclesiásticas presentes en la ceremonia.
La expectativa por el Papa
En el oficialismo admiten que la prudencia responde, en parte, a la expectativa generada por una eventual visita de León XIV a la Argentina, que podría concretarse en noviembre.
En ese marco, Milei habría transmitido a los dirigentes de La Libertad Avanza la necesidad de evitar confrontaciones con la Iglesia. La mayoría de los referentes del espacio respetó esa línea, aunque algunas voces, como la de la diputada nacional Lilia Lemoine, mantuvieron críticas hacia García Cuerva en redes sociales.
La estrategia de acercamiento también quedó reflejada en otros gestos del Gobierno. A comienzos de junio, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, fue recibida por el papa León XIV durante una visita oficial al Vaticano.
La funcionaria también mantuvo encuentros con el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y una de las figuras de mayor influencia dentro del esquema del nuevo pontífice.
Mientras continúan los preparativos para una eventual visita papal, en la Casa Rosada apuestan a sostener un vínculo institucional con la Iglesia y evitar nuevas tensiones públicas que puedan afectar la relación con el Vaticano.