Rusia admite escasez de combustible tras ataques a refinerías - Informe Digital
Novak reconoció problemas y filas en las estaciones mientras Moscú frenó exportaciones para sostener el mercado interno.
Rusia admitió una escasez de combustibles que ya se siente en las estaciones de servicio y obligó al gobierno a frenar las exportaciones de gasolina y diésel para priorizar el mercado interno. Según publicó TASS, el viceprimer ministro Alexander Novak vinculó el cuadro a los ataques con drones contra refinerías.
La tensión se agravó en las últimas semanas porque varias plantas quedaron fuera de servicio tras los bombardeos, lo que redujo la capacidad de procesamiento y complicó la distribución. En ese contexto, Novak reconoció que hay problemas y escasez y que en algunas gasolineras se registran filas y funcionamiento irregular.
Hemos prohibido temporalmente la exportación de gasolina y diésel principalmente para cubrir las necesidades del mercado interno, sostuvo el funcionario, al defender la medida como una forma de estabilizar el abastecimiento.
Pese al golpe, Novak aseguró que Rusia conserva capacidad suficiente para procesar combustibles y que, en condiciones normales, incluso puede exportar parte de su producción. Pero remarcó que la prioridad ahora es que las refinerías vuelvan a operar a plena capacidad y que el suministro doméstico no se siga deteriorando.
El funcionario también advirtió sobre maniobras especulativas en medio de la escasez y pidió reforzar el control de precios. Señaló que algunos revendedores intentan aprovechar la situación para subir valores, mientras las petroleras integradas mantuvieron sus tarifas alineadas con la inflación, según la información difundida por la agencia rusa.
Las filas en las estaciones y la irregularidad en el suministro reflejan el impacto inmediato de los ataques y de las decisiones oficiales. En paralelo, el gobierno ruso intensifica la protección de las instalaciones petroleras clave mientras busca restablecer la normalidad en la distribución.