Qué es la francesinha de Portugal y cómo se hace este almuerzo rápido y sabroso en 8 pasos
Es uno de los platos más famosos de la gastronomía portuguesa. Lleva distintos tipos de carne, queso fundido, pan y una salsa caliente que le da su sabor característico.
La francesinha es uno de los sándwiches más emblemáticos de Portugal y una especialidad típica de la ciudad de Oporto. A diferencia de un sándwich tradicional, se prepara con varias capas de carne, se cubre completamente con queso derretido y se sirve bañada en una salsa caliente elaborada con tomate, cerveza y especias.
Su nombre significa pequeña francesa y nació en la década de 1950 como una adaptación del clásico croque-monsieur francés. Con el paso de los años, la receta fue incorporando ingredientes propios de la cocina portuguesa hasta convertirse en uno de los platos más populares del país.
Ingredientes para preparar francesinha
- 2 rebanadas de pan de molde grueso.
- 1 bife de carne vacuna.
- 1 chorizo fresco o portugués.
- 2 fetas de jamón cocido.
- 4 a 6 fetas de queso mozzarella o queso para fundir.
- 1 cucharada de manteca.
- 200 ml de cerveza rubia.
- 200 ml de tomate triturado.
- 1 cucharada de salsa inglesa.
- 1 cucharadita de mostaza.
- 1 hoja de laurel.
- Sal y pimienta.
- Papas fritas para acompañar (opcional).
Cómo hacer francesinha paso a paso
- Cocinar el bife a la plancha hasta el punto deseado.
- Dorar el chorizo en una sartén y cortarlo por la mitad a lo largo.
- Tostar ligeramente las rebanadas de pan.
- Armar el sándwich colocando el pan, el jamón, el bife y el chorizo.
- Cubrir completamente el sándwich con las fetas de queso.
- Preparar la salsa mezclando la cerveza, el tomate triturado, la salsa inglesa, la mostaza, el laurel, sal y pimienta. Cocinar durante 15 minutos hasta que espese.
- Llevar el sándwich al horno durante unos minutos para que el queso se derrita por completo.
- Servir la francesinha en un plato, bañarla con abundante salsa caliente y acompañar, si se desea, con papas fritas.
Aunque el relleno puede variar según el restaurante o la región, la verdadera protagonista de la francesinha es su salsa. Cada cocinero tiene su propia receta, pero la mayoría combina cerveza, tomate, especias y distintos condimentos que le aportan un sabor intenso y ligeramente picante.
Hoy la francesinha es uno de los platos más pedidos en Oporto. Su combinación de carnes, queso fundido y salsa caliente la convirtió en uno de los íconos de la gastronomía portuguesa y en una receta que cada vez gana más popularidad fuera del país.