Chaco exhibe avances contra el trabajo infantil: un año sin denuncias graves
La provincia acompaña la baja mundial de esta problemática con inspecciones, sanciones y políticas orientadas a garantizar los derechos de niñas, niños y a
En sintonía con un proceso de reducción a escala global, la provincia del Chaco muestra signos alentadores en la lucha contra la explotación de las infancias. Carolina Quijano, directora de la Dirección Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente (DIPROPRETI), destacó a Diario Chaco que la jurisdicción no es ajena a la baja generalizada de los índices, remarcando que, en el último año, no se han registrado denuncias de casos graves en la provincia.
EL ESCENARIO GLOBAL: UNA REDUCCIÓN DE 22 MILLONES DE CASOS
Quijano remarcó que el DIPROPETI "es una dirección reciente con nueva gestión y que recientemente se encuentra implementando un sistema de estadísticas que aún no entró en vigencia, porque todo se está reestructurando".
"Chaco se encuentra dentro de la tendencia mundial de reducción, en la provincia el trabajo infantil se está reduciendo. Incluso, este año no hubo denuncias graves", añadió.
La tendencia decreciente es una realidad palpable en las estadísticas internacionales. Según los datos presentados en la conferencia mundial de 2026, el trabajo infantil ha experimentado una baja de 22 millones de casos en el último período analizado. Si bien todavía existen 138 millones de niños en esta situación en todo el mundo, la cifra se ha reducido casi a la mitad desde el año 2000, cuando la población afectada era de 246 millones.
"Chaco se encuentra dentro de la tendencia mundial de reducción, en la provincia el trabajo infantil se está reduciendo"
Este progreso responde a una mayor conciencia social y al compromiso de los Estados en la implementación de políticas de protección. En América Latina y el Caribe, por ejemplo, se logró una reducción relativa del 8% en la prevalencia de esta problemática.
CHACO, CON LA ÚNICA DIRECCIÓN CON "PODER DE POLICÍA"
Una pieza clave en este descenso local es el rol de la DIPROPRETI. A diferencia de las Comisiones Provinciales para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI) de otras provincias, que funcionan principalmente como consejos de concientización, el organismo chaqueño posee poder de policía, siendo la única de todo el país. Esto le permite realizar inspecciones directas y aplicar sanciones punitivas ante infracciones laborales.
El marco legal es riguroso: el Pacto Federal del Trabajo establece multas que pueden alcanzar el 2.000% del Salario Mínimo, Vital y Móvil por infracciones muy graves. Además, el Artículo 148 bis del Código Penal sanciona con prisión de uno a cuatro años a quienes se aprovechen económicamente del trabajo de un niño o niña. Hasta el momento, Chaco no registra empresas con sentencias condenatorias en el REPSAL (Registro Público de Empleadores con Sanciones Laborales) desde septiembre de 2024, lo que refleja un escenario de mayor cumplimiento normativo.
"ESTRATEGIAS DE SUPERVIVENCIA": LA DISTINCIÓN FRENTE A LA POBREZA
Quijano enfatizó la necesidad de distinguir el trabajo infantil prohibido de lo que se denominan "estrategias de supervivencia". Según los lineamientos técnicos, estas últimas son actividades informales y ocasionales realizadas en contextos de extrema vulnerabilidad familiar, donde no existe una relación laboral formal ni una explotación directa organizada por un tercero.
En estos casos como niños que juntan cartón o venden artículos domésticos junto a sus padres el ingreso es de subsistencia familiar y está intrínsecamente vinculado a la pobreza. "El trabajo que nosotros combatimos es cuando hay un tercero que se está beneficiando de manera económica", explica la funcionaria. Ante estas situaciones de supervivencia, el Estado interviene no con multas, sino a través de la protección integral del menor, articulando acciones con el Ministerio de Desarrollo Social y la línea 102 para brindar apoyo a las familias.
LA BRECHA INFORMATIVA: UNA DÉCADA SIN INFORMES NACIONALES DETALLADOS
Pese a la tendencia positiva, el diseño de nuevas políticas enfrenta el desafío de la falta de datos actualizados. En Argentina, el último punto de referencia estadística exhaustivo sigue siendo la Encuesta de Actividades de Niñas, Niños y Adolescentes (EANNA), procesada por el INDEC entre 2016 y 2017.
Aquel informe ya mostraba que en la región del NEA (incluyendo Chaco), el trabajo infantil afectaba al 13,1% de los niños de 5 a 15 años y al 33,4% de los adolescentes de 16 y 17 años. No obstante, comparando datos históricos de otras regiones como el GBA, donde la incidencia bajó del 17,1% en 2004 al 9,4% en 2017, queda demostrada la efectividad de las leyes de prohibición sancionadas en 2008 y la obligatoriedad de la escuela secundaria.
DERRIBANDO MITOS A TRAVÉS DE LA CULTURA
Para consolidar esta baja en los índices, Chaco apuesta a transformar la base cultural que a veces naturaliza el trabajo temprano. "Estamos convencidos de que la educación es el camino", afirma Quijano, detallando el uso del arte y la música como herramientas de sensibilización. Campañas como "Mi sueño, un mundo sin trabajo infantil" y obras teatrales buscan llegar a la comunidad de una manera efectiva para reafirmar que el lugar de los niños debe ser la escuela, el juego y el descanso.
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