Francia sufre pero celebra: Un solitario gol acaba con el muro paraguayo - Cadena Entrerriana 96.5MHz LRS 798
En un partido de alta tensión donde la táctica y el desgaste físico fueron los grandes protagonistas, la selección de Francia logró imponerse por 1-0 ante un aguerrido Paraguay, sellando un triunfo vital que dejó en evidencia tanto el poderío ofensiv
En un partido de alta tensión donde la táctica y el desgaste físico fueron los grandes protagonistas, la selección de Francia logró imponerse por 1-0 ante un aguerrido Paraguay, sellando un triunfo vital que dejó en evidencia tanto el poderío ofensivo de los europeos como la inquebrantable garra guaraní.
Desde el pitazo inicial, el libreto del encuentro quedó perfectamente definido. Francia, fiel a su estilo de posesión y velocidad por las bandas, tomó la iniciativa del juego. Sin embargo, se topó con una auténtica fortaleza albirroja. Paraguay, fiel a su estirpe histórica, plantó un bloque defensivo impecable, cerrando espacios y multiplicándose en la marca para asfixiar a las estrellas galas.
El muro guaraní y la desesperación gala
Durante la primera mitad, los intentos de Francia se estrellaron una y otra vez contra el orden táctico dispuesto por el seleccionado sudamericano. La impotencia empezaba a asomarse en el rostro del conjunto europeo, que no encontraba la claridad para romper el cerrojo de una defensa paraguaya que rozaba la perfección.
Paraguay no solo defendía; también asustaba de contragolpe, aprovechando la velocidad de sus extremos y la fricción en el mediocampo, obligando al arquero francés a intervenir en un par de ocasiones para evitar la sorpresa.
La jugada que rompió el candado
El complemento mantuvo la misma tónica de dramatismo. Cuando parecía que el empate a cero se firmaba con sangre y sudor, llegó la genialidad que destrabó el encuentro.
La jugada del partido: Sobre el minuto 74, una rápida triangulación en el borde del área paraguaya permitió un desborde letal. El centro, quirúrgico y con veneno, encontró al delantero francés libre de marca tras un leve parpadeo de la zaga albirroja. Un remate certero, imposible para el guardameta paraguayo, desató la locura en las tribunas: 1-0.
Resistencia hasta el final
Herido en su orgullo, Paraguay adelantó líneas en los últimos quince minutos y vendió cara la derrota. Con más empuje que claridad, los sudamericanos llenaron el área francesa de centros y balones divididos, manteniendo el suspenso hasta el último segundo del tiempo añadido.
Finalmente, el árbitro pitó el final y Francia pudo respirar aliviada. Tres puntos de oro trabajados con pico y pala ante un rival que demostró que, para ganarle, hay que sufrir. Francia sonríe por el resultado; Paraguay se retira con la frente en alto, habiendo rozado la hazaña táctica.
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