De la Torre pidió renovar el Gobierno ante la crisis productiva - Informe Digital
Alertó por el cierre de empresas y la pérdida de empleo en Buenos Aires y propuso una alianza con tecnológicas.
El cierre de más de 6 mil empresas y la pérdida de más de 80 mil empleos en la provincia de Buenos Aires reavivó el debate sobre qué modelo productivo puede frenar la caída. En ese marco, Joaquín de la Torre planteó que el Estado debe asociarse con el sector tecnológico para dar respuestas a una crisis que, según dijo, ya no se explica con recetas viejas.
Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre 2023 y la fecha actual se profundizó el deterioro del entramado productivo bonaerense, con impacto directo sobre pymes, industrias y miles de familias. La tendencia, advirtió el reporte, expone las dificultades para sostener el empleo formal en un contexto de cambios económicos y tecnológicos acelerados.
En una entrevista con Infobae en Vivo, el exintendente de San Miguel y exsenador provincial sostuvo que ni el gobierno nacional ni el provincial lograron ofrecer soluciones eficaces. Ni Milei ni Kicillof entienden el proceso, afirmó, al defender una alianza entre el Estado y las empresas tecnológicas como salida posible frente al desempleo y la exclusión.
De la Torre insistió en que la inteligencia artificial y la digitalización pueden aportar herramientas en salud, educación y seguridad, siempre que los gobiernos acompañen con capacitación e integración de esos recursos. Hoy el mundo tiene la necesidad de que los gobiernos se asocien con las tecnológicas, señaló.
También planteó que la provincia necesita una transición política y productiva. Me gustaría que el Gobierno vaya a un proceso de transición y renovación, sostuvo, al remarcar que la discusión de fondo pasa por cómo generar empleo y reducir la desigualdad en un escenario de transformación acelerada.
Desigualdad social y acceso a nuevas oportunidades
El dirigente puso el foco en el conurbano bonaerense y en el impacto que la crisis tiene sobre los sectores más vulnerables. Sostuvo que la tecnología puede abrir oportunidades educativas y sanitarias, y afirmó que hoy existen diagnósticos por inteligencia artificial tan certeros como los de un médico.
Para De la Torre, la capacitación en nuevas tecnologías puede achicar la brecha entre quienes acceden a más herramientas y quienes quedan afuera. También defendió una escuela más flexible, con deporte, arte y competencias digitales, además de formación espiritual y habilidades blandas.
Soberanía y recursos estratégicos
En otro tramo de su análisis, advirtió sobre el peso creciente de las grandes empresas tecnológicas y el debate por la soberanía sobre recursos estratégicos. En ese contexto, mencionó la discusión en el Senado nacional sobre un proyecto de ley vinculado con la inviolabilidad de la propiedad privada y el régimen de tierras rurales y agua.
De la Torre reconoció que el Estado debe llegar a acuerdos con el sector privado, pero rechazó copiar esquemas del pasado. En toda sociedad uno da y otro recibe, dijo, al plantear que el desafío es hacer que los beneficios de la innovación lleguen a quienes más lo necesitan.
También advirtió que la relevancia de los Estados nación podría reducirse en los próximos años frente al poder de las compañías globales. Por eso, propuso que los gobiernos locales asuman un rol más activo en la gestión de recursos y en la promoción del desarrollo tecnológico.
Desafíos para la provincia
La crisis de empleo y la transformación tecnológica obligan, según su mirada, a repensar las estrategias de desarrollo en Buenos Aires. De la Torre insistió en que la prioridad debe ser resolver problemas concretos: trabajo, educación, salud y seguridad.
La gente quiere tener trabajo, que sus hijos tengan la mejor educación posible, ir a un hospital público y resolver sus problemas de salud, y poder vivir seguros, resumió. Para el dirigente, el desafío es aprovechar la innovación sin perder de vista las necesidades urgentes de la sociedad bonaerense.
La provincia, concluyó, enfrenta una encrucijada entre recuperar empleo y adaptarse a un mundo en el que la tecnología redefine la producción y el trabajo.