Cheesecake saludable sin horno: la receta fácil con yogur que está lista en minutos
Con una base crocante y un relleno cremoso, esta torta es una opción más liviana que la versión tradicional y no necesita horno.
El cheesecake es uno de los postres más populares del mundo, pero muchas recetas requieren una gran cantidad de queso crema, azúcar y cocción en horno. De todos modos, existe una versión mucho más simple y liviana que mantiene su textura cremosa.
En esta versión saludable, el protagonista es el yogur griego, que aporta proteínas y una consistencia ideal. Además, la preparación lleva pocos ingredientes, ensucia muy poco y solo necesita unas horas de frío para tomar firmeza.
¿Qué necesitás?
Para la base
- 150 g de avena procesada o galletitas de avena trituradas.
- 2 cucharadas de aceite de coco derretido.
- 1 cucharada de miel.
Para el relleno
- 400 g de yogur griego natural.
- 200 g de queso crema descremado.
- 2 cucharadas de miel o endulzante.
- Jugo de medio limón.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 7 g de gelatina sin sabor hidratada.
Para decorar (opcional)
- Frutillas.
- Arándanos.
- Frambuesas.
- Hojas de menta.
El paso a paso
- Mezclar la avena procesada con el aceite de coco y la miel hasta formar una preparación húmeda.
- Cubrir la base de un molde desmontable presionando bien con una cuchara y llevar a la heladera durante 20 minutos.
- En un bowl, mezclar el yogur griego, el queso crema, la miel, el jugo de limón y la esencia de vainilla hasta obtener una crema lisa.
- Incorporar la gelatina sin sabor previamente hidratada y disuelta, mezclando hasta integrar por completo.
- Verter el relleno sobre la base ya fría y alisar la superficie con una espátula.
- Llevar a la heladera durante al menos 4 horas, o preferentemente toda la noche.
- Desmoldar con cuidado y decorar con frutas frescas antes de servir.
Este cheesecake saludable es ideal para quienes buscan un postre fresco, liviano y fácil de preparar. Gracias al yogur griego, consigue una textura muy cremosa sin necesidad de utilizar grandes cantidades de crema o manteca.
Además, puede decorarse fácilmente con frutas de estación, frutos secos o un poco de chocolate amargo rallado. Es una excelente opción para el desayuno, la merienda o como un postre casero para compartir en cualquier ocasión.