David Catrihuala: No hay plata para el empleado de planta, para la política no falta
El secretario general de APEL reclamó la apertura de paritarias. Junto a la secretaria adjunta del gremio, Laila Gironi, denunciaron que luego de cinco pedidos la patronal no se ha presentado. También exigieron que las recategorizaciones sean públi
David Catrihuala, secretario general de APEL, y Laila Gironi, secretaria adjunta del gremio, visitaron los estudios de Tiempo FM 97.5 y, en el programa El Mediador, realizaron un balance del primer mes de gestión y aseguraron que encontraron deudas y gastos injustificados. Además, reclamaron la apertura urgente de paritarias.
Catrihuala destacó el acompañamiento masivo que obtuvieron en las elecciones y señaló que, al asumir, encontraron un sindicato que no estaba en las condiciones que esperaban.
Vimos asados de $500 mil para 16 personas, gastos de abogados por $2 millones, deudas por $1.600.000 en impuestos municipales y tres años sin categorías para los trabajadores. Es una situación grave desde lo administrativo, pero eso no nos quita las ganas de mejorar lo que hay que hacer, sostuvo.
Por su parte, Gironi reveló que también enfrentan serios problemas edilicios. El día después de asumir tuvimos que llamar para que limpiaran las cloacas porque estaban rebalsadas. Fue todo un desastre y quedó en evidencia que durante años no se hizo nada, manifestó.
La documentación no estaba donde tenía que estar. Para nosotros fue comenzar desde cero. No sabemos si eso es bueno o malo, pero por lo menos ahora lo estamos haciendo con nuestras ideas y avanzando, agregó.
Por otro lado, la dirigente informó que la semana pasada realizaron una lentejeada frente a la Legislatura para reclamar la apertura de las paritarias.
Luego de cinco pedidos la patronal no se ha presentado, cuestionó.
Catrihuala explicó que los trabajadores no reciben una recomposición desde diciembre del año pasado.
En 2024 fuimos paritarios y luego la conducción anterior decidió negociar por su cuenta. Lo máximo que se consiguió fue el IPC a mes vencido para la zona patagónica y en algunos meses apenas un 2%. Eso implicó una pérdida del poder adquisitivo y se suma a tres años sin categorías, lo que frena la carrera administrativa y técnica de los trabajadores, señaló.
Consultado sobre la relación con el vicegobernador Fabián Leguizamón, el dirigente aseguró que existe voluntad de diálogo por parte del gremio, aunque cuestionó la falta de respuestas.
Nosotros tenemos buena relación con todo el que quiera dialogar. No se trata de amistad sino de representatividad institucional. Pero Leguizamón elige negar la representación no solamente a esta comisión directiva sino a todos los trabajadores de planta permanente, afirmó.
Además de los reclamos salariales, denunciaron problemas estructurales dentro de la Cámara de Diputados. Hay dificultades con la calefacción en distintas áreas, trabas burocráticas, persecución y hostigamiento, expresó Catrihuala.
El secretario general describió situaciones que, según indicó, dificultan el trabajo cotidiano. Tenés que pedir autorización para buscar una planilla, volver con otra nota y así sucesivamente. También están pendientes de quién participó de la lentejeada o quién tocó un bombo. Hay una postura permanente de enemistad, sostuvo.
Gironi aseguró que el gremio continuará impulsando medidas para exigir la apertura de la negociación salarial. No nos vamos a quedar quietos. Seguimos trabajando para darles a los afiliados la representatividad que se merecen. Ayer participamos de una reunión del Frente Sindical y mañana estaremos en la marcha convocada para las 12 horas, indicó.
Asimismo, denunció que existen obstáculos administrativos que afectan su actividad. Se utiliza el tema de la certificación para coartar la libertad sindical. Se exige a los trabajadores que quieran participar de asambleas que pidan horas o pierdan el presentismo. Todo el tiempo ponen palos en la rueda, manifestó.
En la misma línea, Catrihuala cuestionó una intimación recibida recientemente por parte de las autoridades legislativas. Nos piden que cesemos las denuncias y las manifestaciones públicas. Eso demuestra qué tipo de gremio quieren: uno de puertas cerradas, afirmó.
Finalmente, ambos dirigentes reclamaron que las recategorizaciones sean públicas y que todos sepan bajo qué criterios se otorgan.
En la Cámara la transparencia no existe, ni siquiera teníamos acceso a la orgánica, sostuvo Catrihuala.
Hay 91 cargos políticos entre secretarías y jefaturas. La pregunta es si no hay plata en general o si no hay plata solamente para el empleado de planta permanente que reclama por sus derechos, porque para la política parece que no falta, concluyó.