Docente denuncia persecución y discriminación
Fue sancionado por aplicar la ESI y trabajar la identidad de género (Ley Nacional 26743). El docente técnico de la EPET de Santa Rosa, Mauro Aromando, fue suspendido por 20 días sin paga por consid
Fue sancionado por aplicar la ESI y trabajar la identidad de género (Ley Nacional 26743).
El docente técnico de la EPET de Santa Rosa, Mauro Aromando, fue suspendido por 20 días sin paga por considerar la denuncia de un estudiante y su familia donde dicen que el trabajador de la educación se habría metido en la intimidad familiar por preguntar ¿cómo se autoperciben sexualmente? al estudiantado.
Hace más de diez años que trabajo con preguntas relacionadas a la ES, que las y los estudiantes recuerden su dirección y barrio donde viven, oficios de sus tutores, debido a que en muchos casos, no lo recuerdan o no lo saben, señaló.
Estas temáticas se trabajan desde la primaria y son fundamentales para se puedan desenvolver socialmente. Hablamos de chicas y chicos de 14, 15 y 16 años. Cabe destacar que la mayoría de esta información está en la escuela pero se trabaja para que ellas y ellos lo sepan, añadió.
La suspensión fue determinada por abordar la Educación Sexual Integral de manera transversal a su materia, entre el 10 y el 30 de junio de este año en un proceso cargado de dudas: le realizaban actas por realizar actividades basadas en el cuadernillo oficial de ESI, que habría molestado a un estudiante o sus padres, sin ser informado ni permitirle su derecho a defensa.
Parte de la persecución denunciada se refleja en actas por no traer ropa de trabajo cuando el docente va con pantalón de grafa y remera de algodón. También fue cuestionado y discriminado por asistir al taller con un abrigo representativo a su cultura ranquelina como poncho y vincha propias del pueblo originario al que pertenece.
Además, no se consideró que debajo de sus ropas características, vistió pantalones de algodón o de grafa, al igual que las remeras o buzos, del material necesario para el desarrollo del taller.
Muchos piensan que el poncho por ser de lana es riesgoso pero la lana de alpaca (poncho del docente) no es inflamable, reúne características similares al algodón (grafa), dijo.
El proceso en el que se habría vulnerado el derecho a defensa incluye actas que no le entregaron, pero que fueron elevadas a Coordinación.
Por otra parte, los uniformes de trabajo en el estado deberían ser provistos por el estado, pero no ocurrió así en el caso de la escuela técnica.
Por vestirse como originario lo acusaron de faltar a las normas de higiene y seguridad. En la misma escuela, otros integrantes del personal habrían cometido las mismas faltas con la vestimenta, pero no fueron sancionados.
También fue sancionado por ir de bermudas de grafa en verano, como lo hacen otros docentes, que no fueron sancionados por la misma situación. Varias observaciones por estar en un aula de Diseño Asistido, trabajando con computadoras, con temperaturas elevadas por el calor que producen las mismas y por el calor que hace normalmente a fines de noviembre y en diciembre
Es un caso de persecución y de discriminación por ser parte del pueblo ranquel, y por defender a las y los estudiantes de abusos y malos tratos reiterados por parte del equipo de gestión y de jefes de áreas, señaló.
En el caso de la sanción por la ESI, ante una situación áulica, el docente utilizó el cuadernillo oficial para abordar mitos y prejuicios relacionados con cuestiones de género. Usó un cuestionario basado en las preguntas oficiales, y fue interpretado como una intromisión en la intimidad por un solo alumno.
En cambio, otro estudiante, compañero del denunciante que fue citado a corroborar la situación, afirmó que no se vio intimidado ni molestado por los contenidos de las preguntas sobre ESI.
La persona que denunció al docente, madre del estudiante, declaró que desde la escuela le sugirieron que realizara la denuncia en La Güemes (Unidad Funcional de Ge´neero y Niñez).
Inclusión
En uno de sus cargos, en la escuela Wengan de apoyo a la inclusión, acompañó a un estudiante de la EPET con TEA para garantizar su inclusión, pero con el paso del tiempo, determinó que se desenvolvía igual que sus compañeros y compañeras y no necesitaba el acompañamiento.
Dio aviso a la conducción de la escuela Wengan que dejaba esa tarea mediante un informe con el aval de lo expresado en el reporte de la otra docente DAI, que tenía el estudiante a la mañana y retomó sus actividades en el turno tarde en la misma escuela de apoyo a la inclusión. En la escuela técnica le realizaron actas por no asistir a esas horas, acusándolo de abandonar su trabajo y al estudiante, que continuó su trayecto educativo por sus propios medios y sin acompañamiento.
Nunca lo citaron para preguntarle ¿por qué no continuaba con el acompañamiento?, las actas fueron firmadas por el Equipo de Gestión y por uno de los docentes del estudiante en cuestión. Además, el profesor tiene un cargo en la escuela a la mañana y podían consultarle en su lugar de trabajo y nunca lo llamaron para realizar el descargo, tampoco le dieron copia del acta.
Haz lo que yo digo.
Al docente le elaboran otra acta desde Coordinación y la Subsecretaría de Educación Técnica por el tema del poncho y diciéndole el Subsecretario de Educación Técnica que lo hacen por su seguridad, en base a otra acta realizada por el director en la que indicó que el docente trabajó un día con herramientas de riesgo (por el uso del poncho), hecho que habría sido denunciado por sus colegas, quienes dieron aviso a la situación.
El docente dice que están continuamente observando que hago o dejo de hacer y no prestan atención a que las y los estudiantes trabajan con herramientas riesgosas sin elementos de protección personal para las actividades que realizan, indicó.
Por las actividades, se supone que deberían utilizar protección visual, facial, delantal de cuero de descarne, guantes y protección en las piernas y brazos y extractores de gases pesados producidos por soldadoras por arco voltaico.
Aromando señaló que nunca vio que el subsecretario, cuando daba clase en la escuela, asistiera con la ropa de Seguridad e Higiene que me dicen que debo utilizar y que en ningún acta tampoco se lo especificaron: solo me dicen que no llevo ropa de trabajo. Otros docentes llevan pantalones tipo de gimnasia y no les hacen ninguna observación al respecto.
El acta realizada por el director de la EPET fue elevada a Coordinación sin haberle informado al docente previamente y haberle dado copia de la actuación administrativa. Hace referencia a un acuerdo de convivencia que se había realizado hace poco tiempo y que no tiene aprobación todavía por parte de la Subsecretaría de Educación Técnica. En la reunión donde trataron estos acuerdos el docente se expresa en contra de las determinaciones autoritarias hacia el estudiantado y hacia el personal docente.
En ese momento el director le dice que si no acata los acuerdos le va a hacer actas, a lo que el docente le expresó que la escuela es un ámbito democrático por excelencia y que las minorías tienen voz también. Según el docente, el director le contestó que esto no es así desconociendo la Ley Nacional de Educación Técnica, y comparando la situación con el gobierno de Milei, que ganó las elecciones y se hace lo que a él le parece, a lo que el docente le responde que no es así y que desconoce al Poder Pegislativo y como funciona el Estado, donde las minorías también tienen representación.
Señaló que esta visión del directivo justifica las actitudes autoritarias que vine denunciando hace tiempo y por lo que recibe estas actas persecutorias. A pesar de cambios en el Equipo de Gestión las políticas autoritarias son las mismas, resaltó.
Las denuncias que el docente ha realizado se refieren a que no dejan entrar a la escuela a las y los estudiantes si no van con la ropa de trabajo, como si a la escuela fueran a trabajar y no a compartir saberes; si no llevan la ropa que el colegio les imponen y que en muchos casos las familias no se la pueden comprar por los costos y por la situación del país.
En esos momentos los hacen dar vueltas por todo el colegio buscando un guardapolvo de grafa, perdiendo tiempo de clase y si no lo consiguen no les permiten asistir a la clase y llaman a la familia para que les vayan a retirar, impidiendo el derecho importantísimo a la educación y violando los Derechos de Niñas, Niños y adolescentes, cuenta.
Si llegan al taller sin la ropa puesta, (muchos y muchas estudiantes la llevan en la mochila y se la ponen en la escuela), no les dejan entrar para pasar al baño a cambiarse y hacen que se cambien afuera, a la intemperie, haga frío, llueva o pase lo que pase, indicó.
El docente preguntó en la Aseguradora de Riesgo de Trabajo y en la Superintendencia de Riesgo de Trabajo si la falta de ropa adecuada hacía que los estudiantes quedaran sin cobertura, a lo que le respondieron que la vestimenta no era justificativo para que la ART no los cubriera ya que es una escuela pública y no hay normativa para que las y los estudiantes deban asistir con esa vestimenta.
Además de elementos de protección personal que están en su mayoría rotos y no alcanzan para todos los estudiantes que ´trabajan simultáneamente, trabajan en aulas sin ventanas, totalmente cerradas y sin ventilación. En días de calor algunos estudiantes se han descompensado por los calores y falta de elementos que reduzcan esta situación, los ventiladores no dan abasto y tienen la problemática de que hacen mucho ruido haciendo complicado el dictado de las clases, finalizó.