Tensión en el oficialismo: el PRO exigió la renuncia de Manuel Adorni y buscará interpelarlo en el Senado
A pesar de no haber aportado al quórum en la fallida sesión de la Cámara de Diputados, el partido liderado por Mauricio Macri emitió un duro comunicado donde consideró imprescindible la salida del vocero presidencial. La interna política sumó un nu
A pesar de no haber aportado al quórum en la fallida sesión de la Cámara de Diputados, el partido liderado por Mauricio Macri emitió un duro comunicado donde consideró “imprescindible” la salida del vocero presidencial.
La interna política sumó un nuevo capítulo de alta tensión. El PRO difundió este miércoles un contundente comunicado en el que cuestionó en durísimos términos la continuidad de Manuel Adorni en su cargo y exigió su renuncia inmediata. Si bien el bloque de diputados del partido no bajó al recinto y contribuyó a que se cayera la sesión especial que buscaba tratar la situación del funcionario, desde el espacio aclararon que la postura respecto al vocero es irreversible: No puede seguir en el cargo, sentenciaron.
El intento de la oposición por avanzar contra Adorni en la Cámara Baja fracasó tras reunir apenas 117 legisladores, quedando a doce del número necesario ($129$) para habilitar el debate. El naufragio de la sesión fue el resultado de una hábil maniobra del presidente de la Cámara, Martín Menem, quien desactivó la urgencia del debate al convocar por separado a la Comisión de Asuntos Constitucionales para el próximo 30 de junio. En esa fecha se evaluarán seis proyectos que van desde pedidos de informes e interpelaciones hasta una moción de censura contra el vocero por la investigación en su contra por presunto enriquecimiento ilícito.
La explicación del PRO: “El cambio se defiende con hechos”.
Ante las críticas por la falta de quórum, desde el PRO justificaron su estrategia legislativa argumentando que la discusión ya está institucionalmente garantizada en las comisiones gracias al llamado del 30 de junio. En el texto, el partido buscó marcar una clara línea de coherencia y diferenciación política:
Nuestra posición fue coherente de principio a fin. Primero pedimos explicaciones y una vez conocidas, entendimos que Manuel Adorni no puede seguir en el cargo. El quórum ya no era necesario para garantizar que el tema siguiera su curso institucional.
Asimismo, el comunicado subraya la necesidad de cuidar la gestión de gobierno y evitar costosos errores políticos: Seguir generando ruido innecesario, contradicciones evitables y escándalos que desgastan la gestión no es una opción. El cambio se defiende con hechos, afirmaron, en un claro tiro por elevación hacia la mesa chica de la Casa Rosada.
Próxima estación: El Senado.
Lejos de dar el brazo a torcer, el PRO ya delineó los pasos a seguir y anticipó que trasladará la presión a la Cámara Alta. Desde el Senado vamos a pedir la interpelación, adelantaron las principales espadas del partido, dejando en claro que no abandonarán el reclamo por la destitución de Adorni.
Sin embargo, los referentes del espacio se encargaron de tomar distancia de los bloques opositores más duros: No vamos a hacerle el juego a los kirchneristas, que parecen haber descubierto la corrupción recién en 2026 y solo se indignan cuando les conviene políticamente, dispararon, buscando mantener el equilibrio entre su rol de aliados críticos del Gobierno y su férrea postura institucional.
El clima adverso para el vocero presidencial no es nuevo. Recientemente, la vicepresidenta Victoria Villarruel también había lanzado munición gruesa tras los actos del Día de la Bandera, señalando que Adorni estaba “peleado con los valores de Belgrano”. En este escenario de creciente aislamiento político, y ante el inminente desembarco de Adrián Ravier en el equipo de comunicación oficial, las horas de Adorni al frente de la vocería parecen estar contadas.
Redacción: Nova Comunicaciones.