El nuevo «cuento del tío»: falsos mecánicos engañaron a jubilados y les robaron millones - EntreMedios
Los delincuentes simularon fallas graves en los autos de las víctimas para llevarlas a talleres inexistentes en Rosario.
Dos denuncias radicadas en la ciudad de Rosario sacaron a la luz una peligrosa modalidad de estafa. Delincuentes se hacen pasar por mecánicos para engañar a adultos mayores, inventan fallas graves en sus autos y terminan robándoles millones de pesos a través de transferencias forzadas, extracciones y compras con sus tarjetas.
Los hechos ocurrieron entre mayo y junio en el barrio Fisherton y tuvieron como víctimas a dos jubilados de 78 y 82 años. Los estafadores usaron exactamente la misma estrategia: marcar un supuesto problema en una rueda y ofrecer llevar el auto a un taller cercano que resultaba ser inexistente.
El primer caso: mameluco, mentiras y un robo de miles de dólares
El primero de los episodios fue denunciado el 17 de mayo por el hombre de 78 años. Tras cargar combustible en una estación de servicio, un sospechoso vestido con mameluco le advirtió que tenía un problema en una rueda. El jubilado aceptó ir a un supuesto taller donde apareció un segundo delincuente.
Tras simular que arreglaban el auto, le exigieron una cifra insólita: 8.000 dólares de repuestos y 70.000 pesos de mano de obra. Como la víctima no tenía ese dinero, los delincuentes lo acompañaron a su casa, donde les entregó 1.300 dólares. No conformes con eso, lo llevaron a un cajero para sacarle 400.000 pesos en efectivo y luego le hicieron dos transferencias desde su cuenta por un total de 900.000 pesos. Para terminar el raid, le usaron las tarjetas para comprar ropa y calzado por otros 900.000 pesos.
Segunda víctima: vaciaron su cuenta con el celular
El segundo caso ocurrió el sábado pasado bajo una secuencia idéntica contra el hombre de 82 años. Un supuesto mecánico se le acercó mientras estaba estacionado para decirle que tenía un neumático pinchado y lo guió hacia el supuesto taller, donde apareció el cómplice.
Luego de colocarle un supuesto repuesto, le exigieron el pago de 4.200.000 pesos. Cuando el jubilado les explicó que no disponía de esa suma, los delincuentes directamente le sacaron el teléfono celular, ingresaron a su aplicación bancaria y se transfirieron ocho millones de pesos divididos en dos operaciones, para luego bajarse del auto y darse a la fuga.
Alerta por una presunta banda armada
La segunda víctima detalló que uno de los atacantes tenía un bulto extraño debajo de su campera, por lo que se sospecha que portaba un arma de fuego o un elemento contundente para intimidarlo a entregar el teléfono.
La Justicia y la Policía analizan los casos bajo la firme hipótesis de que se trata de la misma organización delictiva debido a que el «modus operandi» se repitió de forma exacta. Las autoridades encendieron las alarmas para advertir a la población, ya que los estafadores buscan de manera específica a personas mayores para aprovecharse de su confianza, usando tecnicismos de mecánica para lograr el engaño y vulnerar sus cuentas bancarias.