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Clarin 24/06/2026 09:23 5 min de lectura

¿Está bien revisar el celular de los hijos? 5 claves para protegerlos sin invadir su privacidad

Cómo utilizar las herramientas de control parental.Cuáles son los límites de la supervisión.

¿Está bien revisar el celular de los hijos? 5 claves para protegerlos sin invadir su privacidad
Foto: Clarin

Cada vez más chicos tienen acceso a un celular propio desde edades tempranas. Lo que comenzó como una herramienta para mantenerse comunicados con la familia se convirtió también en una puerta de entrada a redes sociales, aplicaciones, juegos online y plataformas que recopilan grandes cantidades de información personal.

Según el estudio "El impacto de las pantallas en la vida familiar", elaborado por la plataforma sin fines de lucro Empantallados junto con la consultora GAD3, el 38% de los padres afirma haber entregado un teléfono móvil a sus hijos principalmente para poder localizarlos y mantenerse en contacto.

A partir de allí, muchas familias incorporan herramientas de control parental para monitorear el uso de Internet, las aplicaciones instaladas o incluso la ubicación en tiempo real.

Sin embargo, surge una pregunta cada vez más frecuente: ¿hasta dónde pueden llegar los padres en ese control? ¿Es legal revisar mensajes, monitorear redes sociales o rastrear permanentemente la actividad digital de los hijos? La respuesta combina responsabilidades parentales, protección de derechos y educación digital.

¿Qué dice la ley sobre el control de celulares y redes sociales de los hijos?

En Argentina no existe una norma específica que detalle exactamente qué pueden o no pueden revisar los padres en los dispositivos de sus hijos. Sin embargo, sí existen principios legales vinculados a la responsabilidad parental y a la protección de la privacidad de niños, niñas y adolescentes.

La Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP), organismo encargado de aplicar la Ley de Protección de Datos Personales (Ley 25.326), recomienda que el acompañamiento de los adultos esté basado principalmente en el diálogo, la educación y la prevención, más que en la vigilancia permanente.

Desde el organismo explican que el primer paso consiste en ayudar a los menores a comprender qué son los datos personales, por qué tienen valor y cuáles son los riesgos de compartir información en Internet sin las debidas precauciones.

La recomendación oficial es que los padres acompañen a sus hijos en la construcción de hábitos digitales seguros, enseñándoles a identificar situaciones de riesgo y a proteger su privacidad.

¿Pueden los padres revisar el celular de sus hijos?

La responsabilidad parental implica que los adultos deben velar por la seguridad y el bienestar de los menores de edad. En ese marco, el seguimiento de ciertas actividades digitales puede estar justificado cuando busca protegerlos frente a riesgos concretos.

No obstante, especialistas en infancia y protección de datos coinciden en que la supervisión debe ser gradual y adecuada a la edad y madurez del niño o adolescente.

En la práctica, esto significa que el control sobre un niño de 10 años no será el mismo que sobre un adolescente de 16 o 17 años, quien posee mayores niveles de autonomía y capacidad para tomar decisiones.

Por ese motivo, los expertos recomiendan que las familias establezcan reglas claras sobre el uso de dispositivos, horarios de conexión y privacidad, evitando mecanismos de vigilancia invasivos que puedan afectar la confianza.

Los 5 consejos oficiales para proteger la privacidad de niños y adolescentes

La AAIP difundió una serie de recomendaciones destinadas a las familias para reducir los riesgos asociados al uso de redes sociales, aplicaciones y servicios digitales.

1. Limitar la información personal que se comparte

No es necesario publicar todos los datos personales en perfiles de redes sociales o aplicaciones.

Por ejemplo, los especialistas sugieren utilizar avatares o imágenes ilustrativas en lugar de fotografías reales cuando sea posible y evitar publicar información sensible como dirección, escuela, rutina diaria o ubicación frecuente.

2. Configurar correctamente la privacidad

La agencia recomienda revisar junto a los chicos las opciones de privacidad disponibles en cada plataforma. Una forma sencilla de iniciar la conversación es plantear preguntas como:

- ¿Quién querés que vea esta información?

- ¿Qué podría pasar si cualquier persona accede a estos datos?

- ¿Te sentirías cómodo si este contenido fuera público?

Estas reflexiones ayudan a tomar decisiones más conscientes sobre qué compartir y con quién hacerlo.

3. Diferenciar amigos reales de contactos online

Uno de los riesgos más frecuentes en Internet es asumir que todas las personas detrás de una pantalla son quienes dicen ser.

La AAIP recomienda explicar que un compañero de escuela o un amigo del club son personas conocidas en la vida real, mientras que en redes sociales muchas veces resulta imposible verificar la identidad de los contactos.

Por eso, es importante evitar compartir datos personales con desconocidos y desconfiar de solicitudes de amistad provenientes de perfiles sospechosos.

4. Enseñar a detectar mensajes y correos peligrosos

Los intentos de engaño digital son cada vez más sofisticados.

Los adultos suelen prestar atención a los remitentes de correos electrónicos o mensajes antes de hacer clic en enlaces, descargar archivos o brindar información personal. Ese hábito también debe enseñarse a los chicos desde edades tempranas.

Identificar mensajes falsos puede prevenir robos de cuentas, estafas y suplantaciones de identidad.

5. Mantener seguros los dispositivos

La protección no depende únicamente de las redes sociales. En este sentido la AAIP aconseja:

- No instalar aplicaciones innecesarias o de origen dudoso.

- Evitar conectarse a redes WiFi públicas sin protección.

- Cerrar sesión en plataformas y servicios cuando corresponda.

- Mantener actualizados los sistemas operativos.

- Revisar qué aplicaciones tienen acceso a la cámara, micrófono, ubicación y lista de contactos.

- Activar la geolocalización solo cuando sea necesaria.

Control parental sí, vigilancia permanente no

La tecnología ofrece herramientas cada vez más avanzadas para supervisar la actividad digital de los hijos, pero los especialistas coinciden en que ninguna aplicación reemplaza al acompañamiento familiar.

La recomendación de la AAIP es combinar supervisión, diálogo y educación digital para que niños y adolescentes aprendan a proteger su privacidad y reconocer riesgos por sí mismos. En un contexto donde los datos personales tienen cada vez más valor, enseñar a cuidarlos se volvió una parte fundamental de la crianza.

LN

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