MSCI mantuvo a la Argentina como mercado aislado - Informe Digital
El país no pasó a revisión y seguirá fuera de la categoría de frontera al menos hasta 2026.
La Argentina seguirá en la categoría más baja de MSCI, mercado aislado, y no logró el paso que esperaba buena parte del mercado financiero. La definición frena, por ahora, cualquier mejora en la percepción de riesgo y posterga la chance de atraer más capitales.
La difusión de la Clasificación Anual de Mercados de Morgan Stanley Capital International (MSCI) había generado expectativa entre analistas e inversores, porque se evaluaba la posibilidad de abrir una consulta pública para revisar el estatus del país. Eso finalmente no ocurrió.
El punto clave era ese: sin consulta, no hay camino formal hacia una reclasificación. Para avanzar primero a mercado de frontera y después aspirar a mercado emergente, la Argentina debía superar esa instancia inicial.
Hoy el país sigue en el escalón más bajo del sistema, el de Standalone Market. En ese grupo también aparecen Panamá, Jamaica y Trinidad y Tobago, además de países como Malta, Bosnia, Palestina, Nigeria, Zimbabue, Líbano y Ucrania.
El Marco de Clasificación de Mercados de MSCI determina si un mercado es desarrollado, emergente o de frontera según la accesibilidad y la posibilidad de inversión que experimentan realmente los inversores institucionales internacionales, afirmó Raman Aylur Subramanian, jefe de Clasificación de Mercados y Taxonomías de MSCI.
Y agregó que la inclusión en índices no es estática y depende de la evolución del acceso al mercado. Según explicó, cuando la accesibilidad mejora de manera sostenida, los países pueden subir de categoría, como ocurrió con Bulgaria y Grecia.
La semana pasada, la organización había publicado el Global Market Accessibility Review 2026, donde se constató que no hubo cambios en los criterios de evaluación del país respecto de las dos ediciones anteriores.
El objetivo de las autoridades argentinas sigue siendo recuperar la condición de mercado emergente, una categoría que en la región conservan Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Pero para eso todavía deben resolverse trabas de fondo: apertura a inversores extranjeros, claridad regulatoria, liquidez y capitalización de las empresas.
Persisten además restricciones cambiarias para las firmas locales. Antes de llegar a emergente, el país debería pasar por la etapa de mercado de frontera, salvo que MSCI considere que la flexibilización cambiaria se sostiene de manera duradera y habilite un regreso directo.
En la revisión de este año, MSCI concluyó que no hubo mejoras suficientes en materia de acceso al mercado respecto de 2024 y, además, confirmó que el país no ingresará al proceso formal de revisión, un requisito indispensable antes de cualquier reclasificación, determinó Eric Ritondale, economista jefe de Puente.
Bajo ese escenario, Ritondale estimó que la ventana más probable para un ascenso recién aparece hacia 2028, si durante 2027 se consolidan nuevas medidas de apertura y MSCI abre una consulta.
Hasta 2021, la Argentina integró el segmento de emergente y salió de ese grupo por la imposición de controles cambiarios. Un eventual cambio sostenido en ese frente podría reabrir la puerta a una reclasificación más alta.
Un informe de la consultora LCG señaló que la entidad mantuvo al país en la misma categoría por las restricciones cambiarias, las trabas a la repatriación de utilidades y la falta de información corporativa en inglés.
El informe técnico reveló que, a pesar de los recientes avances regulatorios, persisten trabas severas asociadas al cepo cambiario, los controles de capitales y la falta de infraestructura operativa para inversores extranjeros, sumó Ignacio Morales, analista financiero de Wise Capital.
Las principales evaluaciones del MSCI
El informe de MSCI repasa las condiciones que todavía pesan sobre el mercado argentino para los inversores internacionales:
- Derechos iguales para inversores extranjeros: la información empresarial no siempre está disponible en inglés.
- Restricción al flujo de capitales: la flexibilización de abril de 2025 permitió repatriar nuevas ganancias, pero con requisitos documentales y con utilidades previas aún restringidas.
- Liberalización del mercado cambiario: no existe mercado de divisas en el exterior y persisten restricciones locales.
- Registro de inversores y apertura de cuentas: toda la documentación debe presentarse en español.
- Regulaciones de mercado: no todas las normativas están disponibles en inglés.
- Flujo de información: la información bursátil detallada no siempre se divulga en inglés.
- Compensación y liquidación: no existe la figura de custodio nominal y las facilidades de sobregiro siguen prohibidas.
- Operaciones: la competencia entre agentes de bolsa es limitada y puede elevar los costos de negociación.
- Transferibilidad: se permiten operaciones fuera de mercado, aunque con restricciones.
- Disponibilidad de instrumentos de inversión: las limitaciones sobre el uso de datos bursátiles restringen la oferta de instrumentos.
- Estabilidad institucional: el informe menciona intervenciones gubernamentales que ponen en duda la estabilidad de la economía de libre mercado.