San Martín en el Mundial: la historia del mendocino que irá a la cancha disfrazado del Libertador
Emiliano Nicolás Molina tiene 25 años, es emprendedor, licenciado en Administración y fanático de la historia argentina. Ya estuvo en Rusia y Qatar siguiendo a la Selección y ahora cruzó el continente rumbo a Estados Unidos. Lo hizo interpretando a J
Cuando las cámaras de televisión recorran este lunes 22 las tribunas repletas de argentinos durante el partido contra Austria, en el Mundial de Estados Unidos, es probable que una imagen se destaque entre miles de camisetas celestes y blancas. Entre bombos, banderas y cantitos habrá un joven mendocino vestido como José de San Martín, con una capa que lleva escrita una frase tan particular como simbólica: El prócer más garra de la historia.
Detrás de ese personaje está Emiliano Nicolás Molina, un emprendedor de 25 años que ya convirtió en una costumbre seguir a la Selección por el mundo. Estuvo en Rusia 2018 junto a su padre, viajó solo a Qatar 2022 y logró entrar a la final que consagró campeón al equipo de Lionel Messi. Ahora emprendió una nueva aventura rumbo a Estados Unidos con la misma pasión de siempre, aunque esta vez sumó un ingrediente inesperado: llevará a San Martín a las tribunas.
La idea nació de una mezcla de admiración histórica, pasión futbolera y espíritu emprendedor. Emiliano es licenciado en Administración y trabaja en Garra, una cadena de hamburgueserías mendocinas. Dentro del proyecto se ocupa del marketing, la comunicación y las redes sociales, y desde el comienzo apostaron a construir una identidad vinculada al esfuerzo, la actitud y la perseverancia. Fue precisamente en ese camino donde la figura del Libertador comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante.
Todo empezó cuando incorporaron personajes históricos en algunas acciones promocionales de la marca. Entre ellos apareció una versión de Súper San Martín que rápidamente llamó la atención de los clientes. Los chicos se acercaban para sacarse fotos y preguntaban quién era aquel personaje, mientras los padres aprovechaban la oportunidad para contarles parte de la historia argentina. Aquella reacción despertó algo en Emiliano, que comenzó a profundizar en la vida del General a través de biografías, documentales y podcasts.
Cuanto más leo sobre San Martín, más me gusta, admitió, en diálogo con TN. Y asegura que lo que encontró fue mucho más que el militar que cruzó los Andes. Descubrió a un líder capaz de organizar recursos escasos, formar equipos, diseñar estrategias y llevar adelante proyectos que parecían imposibles.
Como licenciado en Administración, reconoce que muchas veces observa al prócer desde una perspectiva distinta. Era un administrador impresionante. Manejaba recursos, logística, personas y planificación. Mientras más lo estudiás, más cosas encontrás para admirar, destacó antes de la flamante presentación en el partido de esta tarde.
Esa admiración terminó convirtiéndose en una idea concreta para el Mundial. Si San Martín había despertado curiosidad en Mendoza, ¿por qué no llevarlo a una de las mayores vidrieras del planeta?
Así nació el proyecto de viajar vestido como el Libertador y recorrer los estadios con una imagen que combina identidad argentina, historia y fútbol.
El tercer Mundial consecutivo en el que está presente
La pasión por los Mundiales, sin embargo, viene de mucho antes. Emiliano recuerda la experiencia de Rusia como el viaje que le permitió descubrir lo que significa seguir a la Selección en otro continente.
Pero Qatar fue diferente. Con apenas 22 años decidió viajar solo y terminó viviendo una aventura que todavía hoy le cuesta creer. Vio todos los partidos de Argentina y protagonizó una historia que parece sacada de una película: llegó a la final sin entrada y consiguió ingresar al estadio para presenciar en vivo la consagración de Messi y compañía.
Aquella experiencia le dejó una sola convicción: siempre que pudiera, volvería a perseguir a la Selección por todo el mundo. Por eso ahora partió rumbo a Estados Unidos para asistir a su tercer Mundial consecutivo.
Antes de viajar, hubo un momento que quiso disfrutar especialmente. El primer partido del torneo, con el triunfo argentino por 2-0 contra Argelia, decidió verlo junto a su familia, algo que no sucedía desde hacía más de una década.
En 2018 estaba en Rusia y en 2022 siguió todo el campeonato desde Qatar, por lo que compartir un encuentro mundialista con los suyos tuvo un significado especial. Sabe que ahora volverá a sumergirse en esa dinámica frenética de estadios, rutas, aeropuertos y ciudades distintas, donde cada día depende de un resultado y de una pelota.
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Mientras miles de argentinos lleven camisetas con el nombre de Messi o banderas celestes y blancas, él caminará entre la multitud vestido como el hombre que organizó el cruce de los Andes y ayudó a liberar medio continente. Y cuando algún extranjero o algún chico le pregunte quién es ese personaje de capa roja que aparece entre los hinchas argentinos, tendrá la oportunidad de contar una historia que lo apasiona tanto como el fútbol.
Porque para Emiliano este viaje no se trata solamente de alentar a la Selección. También es una manera de llevar un pedazo de Mendoza al Mundial, de recordar a uno de los personajes más admirados de la historia argentina y de demostrar que algunas ideas, por más extrañas que parezcan al principio, pueden convertirse en una aventura inolvidable.