Le aplicó una descarga eléctrica de 6.000 voltios a un motochorro y recuperó su moto - EntreMedios
La víctima activó un dispositivo de seguridad a distancia mientras los delincuentes escapaban. El ladrón recibió una descarga de 6000 voltios y tuvo que abandonar el rodado.
Un insólito y efectivo método de defensa dejó con las manos vacías a dos delincuentes en Remedios de Escalada, partido de Lanús. Débora, una tatuadora que ya había sufrido el robo de cuatro motocicletas anteriormente, logró frustrar un nuevo asalto gracias a un sistema antirrobo que instaló en su herramienta de trabajo.
La secuencia del ataque
El hecho ocurrió cerca de las 20:00, cuando la mujer descendía de su vehículo para llegar a la casa de una clienta. Fue interceptada por dos sujetos armados en otra moto quienes, bajo amenazas, le exigieron que entregara el rodado. Débora accedió sin oponer resistencia, pero en cuanto los asaltantes se alejaron, activó un dispositivo que permite accionar un sistema de seguridad de forma remota.
«Activé el Shock-Bag y esperé», relató la víctima. El dispositivo, que se acciona presionando tres botones simultáneamente desde una distancia de hasta 180 metros, lanzó una descarga de 6.000 voltios hacia el asiento donde iba sentado el delincuente.
El desenlace
Tras recibir la descarga, el ladrón perdió el control y se vio obligado a abandonar la motocicleta a pocos metros del lugar. «Supongo que le habrá dolió», comentó la mujer con humor al recordar la reacción del sujeto al recibir el impacto eléctrico, comparable al de una reja electrificada.
Débora explicó que, aunque le preocuparon las consecuencias legales o físicas que podría sufrir quien intentara robarle, la necesidad de proteger su medio de transporte laboral fue su prioridad: «Está bueno cuando uno recupera lo suyo porque cuesta mucho comprarse las cosas».
Investigación judicial
A pesar de que el robo fue frustrado y la víctima recuperó su bien, el caso no pasó desapercibido para las autoridades. La Comisaría 4ª de Lanús inició actuaciones de oficio y la causa quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 6 de Avellaneda-Lanús, que investiga lo sucedido en este episodio que quedó registrado por cámaras de seguridad de la zona.