Día del Martini, un clásico que vuelve resignificado
Cada 19 de junio, la coctelería mundial celebra a uno de sus preparaciones más icónicas:el Martini, un clásico que está de vuelta, sino que viene resignificado.
En la edición 2025 del Cocktail Report de Drinks International, el Dry Martini figuró entre los 10 cócteles más pedidos a nivel mundial.
"Argentina vive un momento de madurez en su cultura coctelera, y el lugar e importancia que ha adquirido nuevamente el Martini es una gran muestra de ello", explica Eduardo Demaestri, presidente de la Cámara Argentina de Bares de Coctelería (Cabarco).
El paladar del consumidor argentino ha evolucionado notablemente y hoy busca bebidas más secas, precisas, dosificadas, elegantes y de mayor calidad.
Su receta es simple: cuatro partes de gin, una de vermut seco, vaso mezclador, copa bien fría; aceituna o twist de limón, pero exige la técnica y precisión del barman que lo prepare.
Su orígen data de mediados del siglo XIX.
Una de las versiones más citadas lo ubica en el Hotel Occidental de San Francisco: un minero camino al pueblo de Martínez, California, pidió un trago.
El bartender Jerry "El Profesor" Thomas preparó una mezcla de ginebra Old Tom, vermut y marrasquino, y la llamó "Martínez" en honor al destino del cliente.
La otra versión invierte el recorrido: el mismo minero, en sentido opuesto, paró en un bar del propio pueblo de Martínez.
Afirman que Roosevelt era tan fanático que viajaba con su propio kit de preparación; e incluso que le convidó uno a Stalin en la Conferencia de Yalta de 1945.
Churchill sostenía que el vermut seco podía reemplazarse simplemente por "una reverencia hacia Francia"; y Hemingway creó su propia versión con 15 partes de gin por una de vermut.
La cultura popular lo consagró definitivamente: James Bond lo pidió agitado, no mezclado, en cada entrega de la saga.