Aduana secuestró superautos por una maniobra de contrabando - Informe Digital
Incautó cuatro vehículos valuados en US$ 4,1 millones tras 22 allanamientos en el AMBA.
La Dirección General de Aduanas desbarató una maniobra de contrabando de vehículos de alta gama valuados en más de 4 millones de dólares. La causa, impulsada por una investigación aduanera y avalada por la Justicia, terminó con 22 allanamientos simultáneos en el AMBA y el secuestro de cuatro autos exclusivos.
El caso se abrió cuando agentes especializados detectaron inconsistencias en la documentación de varios rodados. Eran autos de fabricación reciente, pero circulaban con chapas patentes asignadas a unidades con más de seis décadas de antigüedad. Esa combinación encendió las alertas y derivó en una pesquisa formal.
Según las actuaciones, la maniobra buscaba eludir la prohibición de nacionalizar vehículos usados prevista en el Decreto 11/99. Los autos habrían ingresado de manera irregular y luego circularon con dominios de unidades importadas bajo el Régimen de Vehículos Clásicos, que habilita el ingreso de modelos con al menos 30 años de fabricación.
El relevamiento aduanero estableció que un mismo titular había inscripto los dominios utilizados en la maniobra, lo que permitió usarlos como pantalla para vehículos no registrados. Así, los rodados evitaron controles, la prohibición de nacionalizar usados y el pago de aranceles e impuestos.
La denuncia de la Dirección General de Aduanas quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Penal Económico N° 8, con intervención del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 3. La Justicia autorizó 22 allanamientos simultáneos en distintos puntos del AMBA, ejecutados por personal aduanero con apoyo de la Policía Federal Argentina.
Durante los procedimientos se secuestraron cuatro vehículos de lujo: un Porsche Carrera RS 2.7 de 1973, valuado en 1,4 millones de dólares; un Aston Martin DB6 Vantage Superleggera de 1966/67, estimado en 1,1 millones; un Porsche 911 Turbo modelo 2025, valuado en 850 mil dólares; y un Aston Martin DB6 Mk I de 1966/67, cotizado en 750 mil dólares. El total asciende a 4,1 millones de dólares.
La maniobra consistía en aprovechar el régimen de importación de vehículos clásicos para introducir en el país autos de alta gama mucho más recientes o de gran valor comercial. Para eso, se usaban patentes de autos antiguos y documentación adulterada o incompleta, con el objetivo de hacerlos circular sin el registro exigido por las autoridades.
Las actuaciones judiciales señalan que los involucrados podrían recibir penas de hasta 8 años de prisión, según los artículos 863 y 864 del Código Aduanero. La figura es la de contrabando agravado, que prevé sanciones más severas cuando hay organización o participación de varias personas.
El operativo, coordinado entre Aduana y la Policía Federal, permitió secuestrar vehículos cuya procedencia no estaba respaldada por la documentación exigida por la normativa nacional. El uso de patentes de autos clásicos para encubrir la verdadera naturaleza de los rodados quedó en el centro de la investigación.
El hallazgo de un mismo titular para los dominios reforzó la hipótesis de una operatoria organizada para eludir la prohibición de nacionalizar automotores usados. La causa sigue bajo la órbita de la Fiscalía Nacional en lo Penal Económico N° 8 y el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 3, que analizan lo reunido en los 22 allanamientos realizados en el AMBA.
El secuestro de los vehículos dejó al descubierto un circuito irregular para el ingreso y la circulación de autos de alta gama, aprovechando fisuras en los regímenes de importación. Las autoridades aduaneras remarcaron que el uso de patentes de autos antiguos es un mecanismo recurrente para sortear la prohibición de ingreso de rodados usados.
El valor de los autos incautados, superior a los 4 millones de dólares, dimensiona el impacto económico de la maniobra. El Porsche Carrera RS 2.7 encabeza la lista de los vehículos secuestrados, seguido por los dos Aston Martin y el Porsche 911 Turbo modelo 2025, que muestra cómo se mezclaban piezas de colección con modelos contemporáneos bajo una misma pantalla.
La causa sigue abierta y podría derivar en nuevas medidas a medida que avance el análisis sobre el origen y la ruta de los vehículos incautados. La Justicia mantiene bajo estudio la documentación secuestrada y las declaraciones de los involucrados para determinar el alcance de la maniobra y las eventuales responsabilidades penales.