¡New York... New York...! Los Brunson Knicks ponen fin a 53 años de sequía
| Los New York Knicks se consagraron campeones de la NBA tras vencer 94-90 a los San Antonio Spurs en el...
Los New York Knicks se consagraron campeones de la NBA tras vencer 94-90 a los San Antonio Spurs en el quinto y definitivo juego de las Finales, con una actuación descomunal de Jalen Brunson, autor de 45 puntos y líder de una nueva remontada épica.
El base, elegido MVP indiscutido de las Finales, anotó 29 puntos en la segunda mitad y 15 en el último cuarto, para empujar a la franquicia de la Gran Manzana a su primer anillo en 53 años.
Con un parcial de 7-21 en el tramo decisivo, el equipo de Mike Brown cerró una temporada para el recuerdo y se convirtió en el primer conjunto en la historia de la liga en lograr el doblete tras haber ganado la Emirates NBA Cup en enero.
Un título que corta una larga travesía en el desierto
De esta forma, los nombres de la actual plantilla neoyorquina quedan grabados en las páginas doradas de la historia de un club que venía de una extensa travesía en el desierto, con años en los que ni siquiera lograba clasificarse a la postemporada: en las últimas décadas, 24 temporadas terminaron sin presencia en playoffs.
Este campeonato es el premio para una franquicia que, tras reemplazar a Tom Thibodeau por su actual entrenador, Mike Brown, logró configurar un proyecto ganador liderado por Brunson, hoy convertido en el gran ídolo del Madison Square Garden.
Los Knicks, especialistas en remontadas imposibles
Los Knicks también consiguieron que estas Finales se transformaran en las más vistas de la historia de la NBA, impulsadas por sus mágicas remontadas: a lo largo de los cinco encuentros dieron vuelta marcadores que parecían sentenciados.
Para el recuerdo quedará el cuarto partido, cuando revirtieron una desventaja de 29 puntos. En este quinto juego no fue la excepción: pese a un arranque flojo, el equipo volvió a mantener la calma y encontró el momento justo para asestar el golpe definitivo y hacer regresar el trofeo Larry OBrien a Nueva York más de cinco décadas después.
Cuanto más se acercaba el final, más se le empezó a temblar el balón a unos San Antonio Spurs que se desconectaron por completo. Los múltiples errores del joven equipo texano, carente de experiencia en estas instancias, terminaron haciendo insuficientes las grandes actuaciones de Dylan Harper, con 25 puntos, y de Victor Wembanyama, que aportó 19 puntos y 14 rebotes.
Ambos, de hecho, fallaron en el tramo decisivo del partido y terminaron facilitando la conquista del anillo por parte de los visitantes.
No es que los Spurs estuvieran especialmente brillantes en el inicio, pero en un contexto de nervios y tensión solo Wembanyama, con sus puntos y su intimidación defensiva en la pintura, parecía estar a la altura del momento. La prueba de la sequía ofensiva fue que el local apenas anotó 15 puntos en ocho minutos.
En defensa, sin embargo, sí se mostraron sólidos. Los Knicks, que habían sido el peor equipo en todos los primeros 12 minutos de esta serie, volvieron a arrancar espesos en ataque, con un preocupante 2/16 en tiros de campo. Con un triple de Keldon Johnson, los texanos marcaron la primera máxima del juego (18-8).
Los neoyorquinos, probablemente dominados por el nerviosismo, cumplieron con la tradición de empezar mal los partidos de la serie y cerraron el primer cuarto abajo por 23-13.
En el segundo periodo, la visita continuó muy errática, algo que los Spurs castigaron con contundencia, plenamente conscientes de la importancia del duelo. Poco o nada podía hacer Brunson en ese tramo, aunque ya comenzaba a mostrar destellos de lo que sería capaz en la segunda mitad.
Wembanyama fue el gran protagonista de la primera parte: con cinco tapones, igualó a figuras como Shaquille ONeal, Ben Wallace, Dwight Howard, Tim Duncan y Serge Ibaka como únicos jugadores en lograr esa marca en una mitad de Finales. Así, los locales se fueron al descanso con ventaja de 42-37.
FOR THE FIRST TIME IN 53 YEARS, THE KNICKS ARE NBA CHAMPIONS
New York defeats San Antonio 4-1 in the NBA Finals, capturing their third championship in franchise history! pic.twitter.com/i1gmntBe06
Tras el paso por vestuarios, los Knicks recortaron rápido y se pusieron a una distancia manejable (55-50). Sin embargo, el equipo de Mitch Johnson reaccionó y volvió a estirar la brecha, contrarrestando la creciente influencia de Brunson.
El base neoyorquino se sumó a la fiesta y llegó al cierre del tercer cuarto con 32 puntos, pero los Spurs llegaron a sacar una máxima de 15 puntos (68-53), que invitaba al optimismo en el AT&T Center.
Aun así, y con Brunson como faro, los Knicks nunca terminaron de descolgarse por completo y lograron reducir la diferencia para entrar a los últimos 12 minutos apenas siete puntos abajo (72-65).
En ese tramo se produjo además una acción polémica: los árbitros le perdonaron a Wembanyama la que habría sido su cuarta falta flagrante en estos playoffs, tras un contacto duro sobre Brunson que no fue sancionado de esa manera.
El base de los Knicks quedó visiblemente enfadado, ya que, de haberse cobrado como flagrante, el francés se habría perdido el resto del encuentro y, en caso de triunfo neoyorquino, también el siguiente partido por suspensión automática.
Cuando todo parecía perdido, los Knicks comenzaron a construir la última gran remontada de la temporada. En rigor, fue Brunson quien tomó el control absoluto del juego en el momento en que su equipo estaba en estado crítico.
Con un parcial de 0-10, del 83-73 al 83-83, el base empató el marcador casi en soledad. Los jugadores locales no podían creer que los neoyorquinos volvieran a remontarles y quedaron anonadados, sin respuestas ni claridad en ataque.
Ese desconcierto terminó siendo la sentencia de unas Finales en las que, desde lo mental, el equipo de Mike Brown fue claramente superior. Brunson, en estado de gracia, siguió anotando y generando situaciones ofensivas positivas hasta completar la remontada.
Así, los Knicks llegaron a los últimos segundos con una ventaja de 88-92. Los Spurs tuvieron oportunidades para acortar la diferencia y forzar un final cerrado en busca de alargar la serie, pero volvieron a fallar en los momentos clave.
Finalmente, los New York Knicks cerraron el juego por 94-90 y se consagraron campeones de la NBA más de medio siglo después, tomándose además revancha de los texanos por la final perdida en 1999.