Yacobitti celebró el acuerdo pero la UBA mantiene la demanda - Informe Digital
El vicerrector dijo que el Gobierno reconoció un reclamo legítimo, aunque la pelea judicial por fondos sigue en la Corte.
El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, sostuvo en su cuenta de X que el Gobierno admitió aunque todavía de manera insuficiente, un reclamo legítimo de las universidades y de toda la sociedad. La frase llegó después del acuerdo salarial y presupuestario con el Consejo Interuniversitario Nacional, pero no cerró el frente judicial ni apagó la tensión por el financiamiento universitario.
El convenio incluye una recomposición salarial de 24,33% en dos tramos, un aumento de 50% en las Becas Manuel Belgrano y $50 mil millones para hospitales universitarios. Yacobitti celebró el avance, aunque remarcó que el camino sigue siendo el diálogo, la responsabilidad y una mirada estratégica para el desarrollo de nuestro país.
La mejora salarial se aplicará con 21,33% en julio y 3% en octubre. Según el esquema oficial, ese porcentaje compensa parte de la pérdida acumulada entre 2024 y mayo de 2026.
Pero el acuerdo económico no cerró el litigio judicial. Los rectores ratificaron que no retirarán la demanda que tramita en la Corte Suprema por los fondos universitarios. Vamos a seguir exigiendo el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y un Presupuesto 2027 que vuelva a reconocer el valor central de la universidad pública, escribió el vicerrector.
La causa tiene una cautelar favorable a las universidades, ratificada dos veces, aunque hoy está suspendida por un recurso extraordinario del Poder Ejecutivo. La definición final quedó en manos de la Corte, que todavía no fijó plazo para resolver.
La posición oficial sostiene que la ley sancionada por el Congreso es ilegal porque, según la interpretación del Ejecutivo, no identifica la fuente de los recursos exigida por la normativa de administración financiera. Por eso, el Gobierno considera incompatible sostener la demanda judicial y avanzar al mismo tiempo con un acuerdo económico.
Yacobitti también atribuyó el avance al respaldo social, a la comunidad universitaria y a los referentes de la cultura que se sumaron al reclamo. Además, destacó el rol de diputados y senadores que sancionaron y ratificaron la ley.
La negociación con los gremios sigue abierta
Las conversaciones incluyeron además una discusión específica para el personal docente de los establecimientos preuniversitarios. Allí, la pérdida de poder adquisitivo se agravó por la quita del Fondo de Incentivo Docente, el FONID.
Ese deterioro forma parte de una negociación más amplia entre el Ejecutivo, las universidades y los gremios. El reclamo alcanza a docentes y no docentes, mientras los rectores insisten en que cualquier salida debe incluir una instancia paritaria y un acuerdo con las organizaciones sindicales.
Desde Conadu expresaron desconfianza sobre el alcance inmediato de lo pactado y dijeron a Infobae: Por ahora, es todo informal. Entonces no se puede dar crédito a eso. Tenemos que ser muy cuidadosos y serios porque el Gobierno es un interlocutor muy escurridizo. El gobierno tiene que convocar a paritaria, cosas que no hace hace años.
Mientras tanto, las universidades siguen en estado de alerta. El martes 26 de mayo, centros de estudiantes de la UBA, gremios docentes y otras organizaciones realizaron clases públicas frente al Palacio de Justicia para reclamarles a los jueces Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz una definición sobre la cautelar.
También hubo medidas de fuerza en los colegios preuniversitarios. Estudiantes del Nacional Buenos Aires y del Carlos Pellegrini tomaron los establecimientos como protesta.