Máxima tensión en el estrecho de Ormuz: Se estrelló un helicóptero de combate de EEUU - TN24
Un helicóptero de combate AH-64 Apache perteneciente al Ejército de los Estados Unidos se estrelló este lunes en las inmediaciones del estratégico
Un helicóptero de combate AH-64 Apache perteneciente al Ejército de los Estados Unidos se estrelló este lunes en las inmediaciones del estratégico estrecho de Ormuz, encendiendo alarmas rojas en el plano de la geopolítica internacional.
Según reportaron fuentes vinculadas a la seguridad exterior norteamericana, los dos operarios militares que componían la tripulación aérea pudieron ser rescatados con vida tras un rápido despliegue de emergencia y actualmente se encuentran fuera de peligro. En paralelo, se iniciaron de forma urgente las pericias oficiales para determinar las causas del siniestro.
Hasta el momento, la administración presidencial de Donald Trump ha decidido mantener un estricto hermetismo en torno a las variables que rodearon el suceso en aguas del Golfo Pérsico. Las líneas de investigación técnica desplegadas por el Pentágono intentan dilucidar con precisión si la moderna unidad Apache sufrió un desperfecto mecánico fatal en sus sistemas de propulsión, un error involuntario de pilotaje bajo condiciones extremas o si, por el contrario, fue alcanzado por proyectiles hostiles provenientes de las baterías de defensa aérea de Irán.
Estados Unidos mantiene un imponente despliegue operativo sobre el estrecho de Ormuz que incluye aviones de combate de última generación F-35, aeronaves de ataque F/A-18 y drones de vigilancia MQ-9 Reaper. El siniestro documentado este lunes representa la primera pérdida material de una codiciada unidad de combate Apache desde que se iniciaron formalmente las hostilidades abiertas a finales de febrero pasado, lo que obliga a revisar las condiciones de seguridad en las rutas aéreas patrulladas.
Finalmente, cabe destacar que la presencia permanente de estas unidades de asalto norteamericanas, equipadas con misiles de alta precisión Hellfire, forma parte de una agresiva estrategia de patrullaje ofensivo coordinada por Washington. El objetivo primordial de estas misiones consiste en custodiar el tráfico marítimo internacional, disuadir el accionar de las lanchas rápidas iraníes que operan en la zona y neutralizar eventuales ataques con vehículos aéreos no tripulados, un esquema de contención que hoy se encuentra bajo máxima observación.