Caputo vinculó la estabilidad del dólar con Vaca Muerta y sentenció: La fiesta recién empieza
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Durante su exposición en el Summit 2026 del IAE Business School, ante más de 700 empresarios y ejecutivos, el ministro de Economía, Luis Caputo, atribuuyó la estabilidad cambiaria al cambio de modelo, al equilibrio fiscal y al aporte creciente de Vaca Muerta, la minería y otros sectores exportadores. En ese marco, sintetizó su mirada con una frase: La fiesta recién empieza, remarcó.
Caputo sostuvo que la Argentina atraviesa un proceso económico sin antecedentes recientes y que, a diferencia de otras experiencias, el ordenamiento macroeconómico se alcanzó por decisión propia y no como consecuencia de una crisis. Lo que está pasando no lo vimos nunca. El cuento de esta ya la vimos no aplica, afirmó.
Déficit fiscal, crisis y equilibrio financiero
Al repasar la historia económica reciente, el ministro reiteró que el problema histórico de la Argentina fue el déficit fiscal. Y detalló: En los últimos 124 años tuvimos déficit fiscal en 113 y sufrimos 22 crisis. De esas 22, veinte fueron de origen fiscal, señaló.
Bajo esa lógica, defendió la estrategia oficial de alcanzar equilibrio financiero, incluyendo el pago de intereses de la deuda. Nosotros queríamos equilibrio financiero. ¿De dónde creen que íbamos a sacar US$8000 millones por año para tomar nueva deuda y pagar intereses?, planteó.
Ministerio de Economía (@MinEconomia_Ar) June 9, 2026
Cambio de modelo y críticas al esquema anterior
Uno de los ejes centrales de su presentación fue el denominado cambio de modelo, concepto con el que el Gobierno busca diferenciarse de las políticas económicas aplicadas durante las últimas décadas.
Caputo rechazó las críticas que describen el rumbo actual como una apertura indiscriminada de la economía y argumentó que fueron las políticas anteriores las que dañaron al aparato productivo. Lo único que atenta contra la industria es tener déficit fiscal financiado con emisión, inflación galopante, inestabilidad cambiaria, suba de impuestos, regulaciones y falta de crédito, afirmó.
Según el ministro, el esquema previo terminó trasladando costos a los consumidores sin generar crecimiento sostenido. La actividad económica no se movió en 15 años. Las exportaciones no se movieron. El empleo no se movió. Lo único que subió fue la inflación y la pobreza, sostuvo.
Restricción externa, dólares y rol del Banco Central
Caputo también cuestionó uno de los conceptos más utilizados por distintos gobiernos argentinos: la llamada restricción externa. No hay un problema de restricción externa. Hay un problema de modelo, afirmó. Y agregó que, con el nuevo esquema económico, hay dólares para todos.
Hay dólares para importar, para repatriar dividendos y para que la gente pueda ahorrar. Y sobran tantos dólares que el Banco Central viene comprando a razón de US$100 millones por día, señaló.
Vaca Muerta, energía, minería y empleo
En ese contexto, el titular del Palacio de Hacienda destacó especialmente el papel que están jugando la energía y la minería, sectores que, según afirmó, no sólo generan empleo directo e indirecto, sino que además fortalecen el equilibrio macroeconómico general.
Es erróneo decir que la energía y la minería no generan trabajo. Basta hablar con el gobernador de Neuquén para ver todo lo que se está desarrollando alrededor de Vaca Muerta, indicó. Y fue más allá al remarcar el impacto de estos sectores sobre la estabilidad económica: Hay un segundo punto que para mí es importantísimo: lo que contribuyen al equilibrio general, sostuvo.
Estabilidad cambiaria en medio de shocks externos
Caputo vinculó directamente ese fenómeno con la capacidad de la Argentina para atravesar la actual turbulencia internacional, generada por la escalada bélica en Medio Oriente, sin sobresaltos cambiarios. Hoy esta estabilidad cambiaria en pleno shock externo no sólo favorece a la energía y a la minería. Favorece a todo el país, afirmó.
En ese sentido, recordó que históricamente la economía argentina solía ser una de las más vulnerables frente a eventos internacionales adversos. Ante cualquier shock externo, la Argentina era siempre el país que más sufría. Hoy somos un país mucho más preparado para absorber este tipo de eventos porque tenemos superávit financiero y superávit energético, aseguró.
Reservas, FMI y perspectivas hacia adelante
Al referirse a las perspectivas, el ministro reiteró su optimismo respecto de la evolución de la actividad y de la inflación. También destacó que el ritmo de acumulación de reservas viene superando las previsiones iniciales y recordó que la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es sumar US$8000 millones de reservas netas.
Finalmente, volvió sobre el potencial de los sectores exportadores para sostener el crecimiento de largo plazo. No es solamente la energía. Son muchos sectores. Hay dólares para todo el mundo, afirmó.
Sin embargo, reservó una mención especial para Vaca Muerta y el complejo energético, a los que consideró uno de los pilares del nuevo esquema económico. Y cerró su presentación con la frase que eligió para resumir su diagnóstico: La fiesta recién empieza, concluyó.