El plan para atraer gigantes mineros: qué ventajas ofrece el RIGI a quienes inviertan más de U$S 200.000.000
Con estabilidad fiscal por 30 años, reducción de impuestos, mayor libertad para operar con divisas y facilidades para el mercado de capitales, el RIGI se convirtió en una de las principales apuestas para impulsar proyectos mineros en San Juan.
La minería argentina atraviesa una etapa de fuertes expectativas impulsada por la demanda mundial de cobre, litio y otros minerales estratégicos. En ese escenario, el Gobierno nacional busca posicionar al país como un destino competitivo para las inversiones mediante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta diseñada para atraer proyectos que superen los U$S 200 millones.
La importancia que el Ejecutivo le asigna al sector quedó reflejada recientemente en las declaraciones del secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, durante su exposición en la Semana de la Ingeniería 2026, organizada por el Centro Argentino de Ingenieros.
"El RIGI es una de las cosas que han hecho posible este avance: en minería hay nueve proyectos aprobados, a la fecha. El sector representa casi el 50% de los proyectos aprobados del RIGI y el 25% de la inversión comprometida", afirmó el funcionario.
Para una provincia como San Juan, donde avanzan algunos de los principales proyectos de cobre del país, el régimen es una herramienta clave para mejorar las condiciones de financiamiento y reducir riesgos para los inversores. Un informe publicado en la página oficial de Minería de la Nación indica los principales beneficios:
Un escudo de estabilidad por tres décadas
Uno de los principales atractivos del RIGI es la estabilidad normativa por 30 años. Los proyectos adheridos quedan protegidos frente a la creación de nuevos tributos o incrementos en la carga impositiva existente, garantizando la continuidad de los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios otorgados al momento de la inversión.
La medida apunta a resolver uno de los principales reclamos históricos de las compañías mineras: la necesidad de contar con reglas previsibles para emprendimientos que requieren desembolsos multimillonarios y cuyos retornos suelen llegar varios años después de iniciada la construcción.
Menos impuestos y más competitividad
El esquema contempla una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias, que baja del 35% al 25% para los proyectos incluidos en el régimen.
Además, los dividendos distribuidos a los accionistas tendrán una tasa reducida del 7%, que puede disminuir al 3,5% luego de siete años de permanencia en el programa.
Según la normativa, estas condiciones buscan mejorar la competitividad argentina frente a otros destinos mineros de la región que compiten por captar los mismos capitales internacionales.
Ventajas para la construcción de los proyectos
Otro de los puntos destacados es el tratamiento del IVA durante las etapas de desarrollo. Las empresas podrán utilizar certificados de crédito fiscal para cancelar obligaciones vinculadas al impuesto, tanto con proveedores como en operaciones de importación. Esto permite aliviar la carga financiera durante la construcción, una fase que suele demandar grandes inversiones antes de que el proyecto comience a generar ingresos.
Más libertad para operar con dólares
La disponibilidad de divisas es otro aspecto central para la industria minera. El régimen establece una liberación progresiva de la obligación de ingresar y liquidar exportaciones en el mercado cambiario argentino.
Las empresas podrán disponer libremente del 20% de las divisas a partir del segundo año, del 40% desde el tercero y del 100% desde el cuarto año.
Para los proyectos considerados estratégicos, con exportaciones superiores a U$S 2.000 millones, esos plazos se reducen en un año.
La normativa también habilita a las compañías a llevar su contabilidad y presentar estados financieros directamente en dólares estadounidenses bajo normas internacionales IFRS, una herramienta especialmente valorada por grupos multinacionales.
Sin trabas para atraer capitales
El nuevo esquema de incentivos se complementa con la Resolución General N° 1020 de la Comisión Nacional de Valores (CNV), aprobada a fines de 2024. En Minería destacan que la medida simplificó el doble listado de acciones para compañías extranjeras interesadas en operar en Argentina.
A partir de esta modificación ya no es obligatorio registrar una sucursal o representante permanente bajo el artículo 118 de la Ley General de Sociedades para acceder al mercado local.
La decisión resulta especialmente relevante para las compañías mineras internacionales que desarrollan proyectos en San Juan, ya que facilita el acceso al financiamiento y reduce costos administrativos.
El escenario para San Juan
Con proyectos de cobre de escala mundial en distintas etapas de avance, San Juan aparece entre las provincias con mayores posibilidades de aprovechar las herramientas impulsadas por el Gobierno nacional.
La combinación de estabilidad fiscal, beneficios tributarios, flexibilización cambiaria y acceso simplificado al mercado de capitales conforma un paquete diseñado para atraer inversiones de largo plazo en una actividad que demandará miles de millones de dólares durante los próximos años.
Mientras los proyectos avanzan hacia sus decisiones finales de inversión, el RIGI se consolida como una de las piezas centrales de la estrategia oficial para convertir a la minería en uno de los principales motores de generación de divisas y crecimiento económico del país.