Ni una Menos: en Argentina hubo un femicidio cada 30 horas en los últimos 11 años
A 11 años del movimiento que convirtió en símbolo de una lucha colectiva, las estadísticas vuelven a exponer la dimensión de la violencia de género en Arg
Cada 3 de junio, miles de personas vuelven a las calles de Argentina para recordar una consigna que se convirtió en símbolo de una lucha colectiva: Ni Una Menos. El movimiento nació en 2015 tras el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años asesinada en la localidad santafesina de Rufino, y marcó un antes y un después en el debate público sobre la violencia de género.
A 11 años de aquella histórica movilización, el reclamo continúa vigente en medio de nuevas discusiones políticas, cambios en las políticas públicas y cifras que siguen mostrando la persistencia de la violencia contra las mujeres.
El origen de un grito colectivo
El detonante fue el crimen de Chiara Páez, ocurrido en mayo de 2015. La adolescente fue asesinada por su novio y enterrada en el patio de una vivienda. La conmoción social derivó en una convocatoria impulsada por periodistas, escritoras, activistas y organizaciones sociales bajo una consigna que rápidamente se transformó en movimiento: "Ni Una Menos".
La primera movilización se realizó el 3 de junio de 2015 y reunió a cientos de miles de personas en distintos puntos del país. Desde entonces, la fecha quedó instalada como una jornada de reflexión, reclamo y visibilización de la violencia machista.
Las cifras que mantienen vigente el reclamo
Las cifras de violencia de género continúan encendiendo las alarmas en Argentina. Entre junio de 2015 y el 27 de mayo de 2026, se registraron 3.424 muertes vinculadas a femicidios, lo que equivale a una víctima cada 30 horas, según datos del Observatorio de Femicidios de la Asociación Civil La Casa del Encuentro.
Los datos reflejan que la violencia de género afecta principalmente a mujeres adultas. La franja etaria con mayor cantidad de víctimas corresponde a mujeres de entre 31 y 50 años, con 1.140 casos registrados. Le siguen las jóvenes de entre 19 y 30 años, con 918 víctimas, mientras que 297 adolescentes de entre 13 y 18 años también fueron asesinadas en hechos considerados femicidios.
Sin embargo, el fenómeno atraviesa todas las edades. El informe contabiliza además 407 víctimas de entre 51 y 65 años y 221 mujeres mayores de 66 años.
Detrás de cada caso hay una red familiar afectada. Según el observatorio, 3.840 hijos e hijas quedaron sin madre como consecuencia de estos crímenes. De ese total, 2.357 eran menores de edad al momento del femicidio.
Los registros muestran además que la mayoría de los asesinatos fueron cometidos por personas del entorno cercano de las víctimas. Más de 1.800 femicidios tuvieron como agresores a parejas o exparejas, consolidando un patrón que se repite a lo largo de los años.
La vivienda aparece como el principal escenario de los crímenes, una característica que refuerza la incidencia de la violencia en ámbitos privados y familiares.
Uno de los aspectos más preocupantes del informe es que muchas de las víctimas habían buscado ayuda antes de ser asesinadas.
De acuerdo con el relevamiento, al menos 436 mujeres habían realizado denuncias previas por violencia de género. Además, en 188 casos existían medidas judiciales de protección vigentes al momento del crimen.
Estos datos vuelven a poner el foco sobre la eficacia de los mecanismos de prevención, asistencia y protección para víctimas de violencia.
En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires concentra la mayor cantidad de víctimas registradas durante el período analizado. Le siguen Santa Fe, Córdoba, Salta y Tucumán.
Las cifras este 2026
Del 1 de enero a 30 de mayo de 2026, registramos 104 víctimas: 90 femicidios y vinculados de mujeres y niñas, 5 transfemicidios, 9 femicidios vinculados de varones adultos y niños y 233 tentativas de femicidios.
A 11 años de aquella primera marcha, Ni Una Menos sigue representando para miles de personas un espacio de memoria, denuncia y demanda de respuestas frente a la violencia de género.