La desaparición de Agostina en Córdoba: engaño, un detenido con antecedentes y la hipótesis de una red de complicidad - Confirmado
La trama comenzó la noche del sábado 23 de mayo, alrededor de las 22:30. Agostina salió de la casa de su madre, ubicada sobre la avenida Leandro N. Alem en el barrio General Mosconi, con la supuesta intención de buscar comida en la rotisería de su ab
La trama comenzó la noche del sábado 23 de mayo, alrededor de las 22:30. Agostina salió de la casa de su madre, ubicada sobre la avenida Leandro N. Alem en el barrio General Mosconi, con la supuesta intención de buscar comida en la rotisería de su abuelo. Sin embargo, la investigación judicial y los registros de las cámaras de seguridad vecinales revelaron un plan oculto: la menor abordó un remís local que previamente se había encargado de solicitar.
La clave de su partida quedó registrada en un mensaje de audio que Agostina envió a una amiga íntima antes de salir. En ese registro sonoro, la adolescente confesaba que se dirigía a un encuentro secreto con un amigo cercano a su madre. El argumento para convencerla fue una sorpresa: supuestamente iban a planificar y comprar un regalo especial para el próximo cumpleaños de la mamá de Agostina, Melisa Heredia. El chofer del remís aportó el testimonio definitivo cuando, al ver los carteles de búsqueda al día siguiente, reconoció a su pasajera y contactó a la familia. El conductor detalló que trasladó a la menor hasta la intersección de las calles Juan del Campillo y Mariano Fragueiro, en el barrio Cofico, donde un hombre de unos 30 años la esperaba en la vía pública y se encargó de abonar el costo del viaje.
Allanamientos, contradicciones y el pasado del sospechoso
Con la descripción física provista por el remisero, la madre de la menor identificó de inmediato al sospechoso: Claudio Gabriel Barrelier, un empleado municipal de 33 años que mantenía un fuerte lazo de amistad con ella y era una figura de total confianza para la adolescente. La madrugada posterior a la desaparición, la propia madre se comunicó telefónicamente con Barrelier para preguntarle si sabía algo de su hija, pero el hombre negó categóricamente haberla visto.
La mentira cayó por su propio peso cuando la fiscalía intervino y ordenó analizar las antenas telefónicas y las filmaciones de la zona. Las pruebas periciales no solo confirmaron el encuentro, sino que el nuevo abogado de la familia, el penalista Carlos Nayi, ratificó que los peritajes tecnológicos y las cámaras registran que Agostina ingresó a la vivienda de Barrelier donde el acusado convive con su pareja e hija y permaneció en ese domicilio durante aproximadamente tres horas antes de que se le perdiera el rastro por completo. Ante la contundencia de las pruebas, el fiscal Garzón ordenó la detención inmediata de Barrelier bajo el cargo de presunta privación ilegítima de la libertad. Los investigadores descubrieron además que el detenido cuenta con un antecedente penal grave por el mismo delito en un contexto de violencia de género, causa por la que ya había estado tras las rejas el año pasado.
Operativos en curso y la sospecha de una red de ocultamiento
El Ministerio Público Fiscal desplegó un masivo operativo que ya acumula una veintena de allanamientos en distintos puntos de la capital cordobesa. La principal hipótesis que maneja la policía científica y la brigada de investigaciones es que Barrelier no actuó en soledad. Los sabuesos sospechan que existieron cómplices que colaboraron en el traslado de Agostina fuera del barrio Cofico o en su posterior ocultamiento, dado que el teléfono celular de la menor permanece inactivo y no se registraron impactos de su línea desde la madrugada del domingo.
Mientras los peritos analizan los elementos incriminatorios secuestrados en la vivienda del detenido, la angustia social se trasladó a las calles. Vecinos y familiares realizaron una masiva movilización en el centro de Córdoba exigiendo celeridad, exponiendo además el malestar con las fallas de infraestructura urbana debido a que un domo de seguridad clave de la policía ubicado justo donde bajó la menor se encontraba fuera de servicio. Pese al hermetismo y la crudeza del escenario, la representación legal de la familia mantiene una luz de esperanza fundamentada en los últimos movimientos analizados, bajo la premisa de que Agostina podría continuar retenida con vida en algún punto de la provincia o zonas limítrofes.