Se cumplen 50 años de la desaparición del concordiense Sixto Salazar
Este 26 de mayo se cumple medio siglo del secuestro y desaparición de Sixto Francisco Salazar Trinidad, ocurrido durante los primeros meses de la última dictadura militar en Argentina.
Sixto Salazar nació el 9 de octubre de 1949 en Concordia. Tenía 26 años al momento de su desaparición, estaba casado y era padre de tres hijos. Militaba en la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) y tenía participación sindical en la Unión Ferroviaria.
Además de su actividad gremial y política, realizaba tareas sociales junto al sacerdote Andrés Servín en la parroquia Gruta de Lourdes. Entre esas acciones, colaboraba en trabajos vinculados a la construcción de viviendas para familias de bajos recursos.
El secuestro en Concordia
De acuerdo a los registros judiciales y testimoniales incorporados en causas de lesa humanidad, Salazar fue secuestrado el 26 de mayo de 1976 en inmediaciones de su domicilio de calle Diamante 1062, en la ciudad de Concordia.
Según los testimonios recogidos durante las investigaciones, fue interceptado por integrantes de un grupo de tareas vinculado al aparato represivo que actuaba en la región durante la dictadura. También se indicó que fue introducido por la fuerza en un automóvil Renault 4L utilizado por personal militar.
Su desaparición ocurrió apenas dos meses después del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. Desde entonces, permanece desaparecido y su caso integra los expedientes judiciales vinculados a delitos de lesa humanidad cometidos en Entre Ríos.
Memoria y recordatorios
En Concordia, la figura de Sixto Salazar es recordada en distintas actividades vinculadas a la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado. Su nombre forma parte de los homenajes realizados en actos públicos, marchas y señalizaciones impulsadas por organismos de derechos humanos y familiares.
Uno de los espacios vinculados a la memoria de los desaparecidos concordienses se encuentra en calle Salta casi Damián P. Garat, donde fue realizado un mural conmemorativo impulsado por familiares y artistas locales. La obra fue realizada por el muralista Nicolás Pasarella junto a docentes y colaboradores de la ciudad.
El mural recuerda a víctimas del terrorismo de Estado de Concordia y suele ser uno de los puntos de concentración en las actividades por Memoria, Verdad y Justicia que se realizan cada 24 de marzo en la ciudad.