Mil y una noches entre arabescos en la medina milenaria
Una arquitectura sobria por fuera y exuberante por dentro en hogares amurallados por pudor islámico, donde tres generaciones convivían rodeando un patio central con fuente azulejada y palmeras.
El arte del riad, esos antiguos palacios marroquíes devenidos en hotel, museo o restaurante
Mil y una noches entre arabescos en la medina milenaria
Una arquitectura sobria por fuera y exuberante por dentro en hogares amurallados por pudor islámico, donde tres generaciones convivían rodeando un patio central con fuente azulejada y palmeras.