El «boom» de Vaca Muerta: YPF lidera una lluvia de inversiones récord de u$s25.000 millones - Cadena Entrerriana 96.5MHz LRS 798
Impulsado por el RIGI y una producción en máximos históricos, el sector energético alcanza un superávit comercial inédito y se consolida como el gran motor de divisas del país. El mapa energético argentino está viviendo un cambio de paradigma definit
Impulsado por el RIGI y una producción en máximos históricos, el sector energético alcanza un superávit comercial inédito y se consolida como el gran motor de divisas del país.
El mapa energético argentino está viviendo un cambio de paradigma definitivo. Con cifras de inversión, producción y exportación sin precedentes, la explotación de no convencionales en Vaca Muerta se consolidó formalmente como el segundo gran motor de divisas de la Argentina, ubicándose inmediatamente detrás de la agroindustria, pero con una ventaja clave: no depende de los ciclos climáticos.
La confirmación de este fenómeno se refleja en la balanza comercial del sector, que enterró años de déficit estructural. En abril, el saldo positivo energético tocó un récord histórico de u$s1.402 millones en un solo mes, la cifra más alta desde que se tiene memoria estadística en el país.
Las claves del salto energético en números
El inédito superávit responde a una doble dinámica que reconfiguró la matriz comercial del país:
-
Explosión exportadora: Las ventas de combustibles y energía al exterior se dispararon un 85,9% interanual, representando ya el 14,3% del total de las exportaciones argentinas.
-
Derrumbe de importaciones: Las compras energéticas al exterior se desplomaron un 45,4%, gracias a la menor necesidad de barcos de combustibles líquidos.
-
Récord en boca de pozo: Solo la provincia de Neuquén alcanzó un techo histórico de 628.924 barriles de crudo por día (un salto del 36,18% interanual). A nivel nacional, la cifra roza los 891.704 barriles diarios, donde el shale ya explica el 70,5% del total. La meta de cruzar el millón de barriles antes de fin de año está a la vuelta de la esquina.
El «Efecto RIGI» y el megaproyecto de YPF
El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) se convirtió en el catalizador normativo que aceleró decisiones por miles de millones de dólares en el upstream (exploración y producción) de gas y petróleo.
El anuncio más ambicioso de esta nueva era lo lidera YPF con su megaproyecto «LLL Oil», el programa de desarrollo exportador más importante en la historia del país:
Inversión masiva: u$s25.000 millones para perforar 1.152 pozos no convencionales. El objetivo es generar un volumen adicional de 240.000 barriles diarios para 2032, lo que se traduciría en **u$s6.000 millones anuales en exportaciones netas**.
Para canalizar semejante volumen, YPF avanza a paso firme (65% de progreso) en el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), un oleoducto estratégico de u$s3.000 millones que unirá Añelo con una terminal de aguas profundas en Punta Colorada (Río Negro), eliminando los actuales cuellos de botella del sistema de transporte.
Efecto dominó: las petroleras privadas se suben a la ola
El espaldarazo fiscal y aduanero del RIGI desató una carrera de anuncios entre las principales operadoras de la Cuenca Neuquina:
Pampa Energía
La firma liderada por Marcelo Mindlin solicitó la adhesión al régimen para desembolsar u$s4.500 millones en su bloque estrella Rincón de Aranda. ¿La meta? Multiplicar por diez su producción de shale oil para llegar a los 35.000 barriles diarios en 2028. Además, sumó proyectos de separación de líquidos de gas (u$s3.000 millones) y una planta de urea (u$s2.400 millones).
Vista Energy
La compañía conducida por Miguel Galuccio reconfiguró su hoja de ruta financiera bajo el paraguas del RIGI. Oficializó una aceleración de sus inversiones con el objetivo de alcanzar una producción de 100.000 barriles equivalentes de petróleo por día mucho antes de lo previsto originalmente.
Geopark
La operadora colombiana, que desembarcó en el no convencional neuquino a finales de 2025, ya presentó su proyecto de adhesión por más de u$s1.000 millones para unificar y potenciar los bloques Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste como un nuevo hub productivo.
Con la infraestructura en marcha y un marco normativo que garantiza previsibilidad a largo plazo, Vaca Muerta dejó de ser una promesa de futuro para convertirse en la realidad que sostiene la balanza comercial de la Argentina. IProfesional
Compartir