Caputo promete baja de retenciones y alivia a la industria - Informe Digital
El Gobierno activará desde julio una rebaja gradual para sectores fabriles mientras la UIA espera señales de consumo.
En medio de la caída de la demanda y el freno de la producción, el Gobierno les llevó a los industriales una señal que venían reclamando desde hace meses: empezará a bajar de manera gradual los derechos de exportación que todavía pagan varios productos fabriles, entre ellos los autos.
Primero lo anticipó Javier Milei y luego Luis Caputo lo detalló ante la cúpula de la UIA, en una reunión donde también se discutieron otras medidas para aliviar la presión sobre el sector. El mensaje fue claro: la rebaja arrancará en julio y, según el ministro, ya está decidida.
La novedad llegó en una semana marcada por la preocupación empresaria por la recaudación. Según repasó el economista Nadin Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), los ingresos tributarios nacionales cayeron 3,8% real en abril y acumularon una baja de 6,7% en el primer cuatrimestre.
Qué sectores quedarán afuera por el costo fiscal
De acuerdo con lo que pudieron reconstruir los empresarios, el Gobierno no incluirá en esta primera etapa a la siderurgia ni a la minería, en especial litio y plata, por el costo fiscal que implicaría. Sí entrarían, además del automotriz, las sustancias y productos químicos, el caucho y el plástico, y algunos alimentos como conservas y extractos de azúcares.
La UIA celebró el anuncio y sostuvo que la medida va en el sentido correcto porque reduce la carga tributaria sobre la producción y mejora la competitividad exportadora. La entidad recordó que la eliminación de los derechos de exportación fue uno de los reclamos planteados en la reunión con Caputo y remarcó que las Manufacturas de Origen Industrial exportaron USD 23.380 millones en 2025.
Compromiso a tres niveles
En su comunicado, la central fabril también pidió que provincias y municipios revisen la presión tributaria local. La competitividad tributaria requiere del compromiso de los tres niveles del Estado, planteó, al insistir en que la industria aporta en promedio el 26,6% de los principales tributos nacionales y que uno de cada tres pesos recaudados por IVA proviene de la actividad manufacturera.
Caputo había dejado una pista en la reunión del martes, cuando habló de junio como un mes clave. Ante la consulta de Martín Rappallini sobre por qué esperaba un cambio en ese período, respondió que manejaba datos que apuntaban a una mejora. Después llegaron los anuncios y la rebaja quedó atada, justamente, al inicio del segundo semestre.
El anuncio, pese a la mala recaudación
Milei formalizó la baja de retenciones al campo y a la industria durante el 172° aniversario de la Bolsa de Cereales. Allí confirmó que para los sectores manufactureros la reducción comenzará en julio y seguirá hasta llegar a 0% en junio de 2027.
El Presidente incluyó en ese esquema a la industria automotriz, petroquímica y de maquinaria, y aseguró que el cronograma será informado por el Ministerio de Economía. También vinculó la medida con su objetivo de achicar el gasto público y devolver recursos al sector privado.
Pese al alivio inicial, en la UIA mantienen la cautela. Argañaraz advirtió que desde junio podría verse una mejora relativa frente a los primeros meses del año, pero no necesariamente un salto de la recaudación. Sí creo que va a caer a menor tasa, evaluó.
En el equipo económico confían en que la actividad empiece a repuntar a mitad de año, empujada por una cosecha récord, más obras y una recuperación del consumo apoyada en la baja de la inflación y el crédito. Si ese escenario se confirma, en la industria creen que podría abrirse margen para nuevas medidas que vienen reclamando desde comienzos de año.
El precio del dólar
En la reunión con Caputo, los industriales también preguntaron por el tipo de cambio. El ministro descartó que estuviera atrasado y aseguró que seguirán comprando reservas, según relató un dirigente de la UIA.
La apertura importadora es otro foco de preocupación en la central fabril, sobre todo en ramas que todavía operan con actividad muy baja. Empresarios del sector advierten que la combinación de costos en dólares más altos, caída del consumo y mayor ingreso de productos del exterior está presionando sobre la producción local.
Por eso, valoran la señal impositiva pero insisten en que la clave sigue siendo la misma: que vuelva la demanda. Sin una recuperación más firme del consumo y de la competitividad, advierten, el segundo semestre podría profundizar las tensiones sobre el empleo y la actividad industrial.