Alberta vota si abre el camino a un referéndum independentista - Informe Digital
La consulta del 19 de octubre reaviva la tensión con Ottawa y expone el peso del petróleo, la economía y los pueblos indígenas.
La provincia canadiense de Alberta pondrá a votación el próximo 19 de octubre si inicia el proceso legal para convocar un referéndum de independencia, una decisión que abre una pulseada política de alto voltaje en Canadá.
La premier de Alberta, Danielle Smith, impulsó la consulta tras un fallo judicial que frenó una iniciativa separatista anterior por no haber consultado debidamente a los pueblos indígenas, cuyos derechos están protegidos por tratados previos a la creación de la provincia.
Smith insistió en que votará para que Alberta siga formando parte de Canadá. Defendió el mecanismo como una forma de dar voz a los ciudadanos, aunque aclaró que respalda la permanencia de la provincia en la federación.
No es el momento de perder la esperanza en Canadá. No cuando hemos luchado tan duro durante tanto tiempo y hemos llegado tan lejos. Creo que Canadá todavía puede funcionar. Creo que está funcionando mejor cada día, y que puede funcionar aún mejor en el futuro si seguimos luchando juntos por ello, aseguró.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, respondió al anuncio y subrayó el peso de Alberta en la historia y el desarrollo del país.
Como alguien que nació y se crió en Alberta, estoy orgulloso de ser de Alberta. Mi punto de vista es que el mejor lugar para Alberta es en Canadá, una Canadá que funciona, que es para lo que estamos trabajando. Estamos renovando el país a medida que avanzamos. Y que Alberta esté en el centro de eso es esencial, declaró Carney.
Desde el sector empresarial, la presidenta de la Cámara de Comercio de Canadá, Candace Laing, advirtió que la incertidumbre puede golpear la confianza de los inversores, el crecimiento económico y la competitividad global del país.
La incertidumbre prolongada en torno a una separación constitucional o política conlleva riesgos reales para la confianza de los inversionistas, el crecimiento económico y la competitividad global de Canadá, en el peor momento posible, mencionó en un comunicado.
La consulta de octubre se inscribe en tensiones históricas entre Alberta y el gobierno federal, sobre todo por las políticas ambientales de administraciones anteriores, que muchos habitantes de la provincia consideraron perjudiciales para la industria petrolera local. Smith afirmó además que su gobierno logró que Carney revirtiera varias de esas medidas.
Por primera vez fuera de Quebec, una provincia canadiense votará si habilita un proceso de separación. La decisión no implicará la independencia de manera automática, pero podría abrir negociaciones entre Alberta y el gobierno federal. Según las encuestas, cerca de un tercio de los habitantes apoya la secesión, aunque el respaldo crece entre los simpatizantes del Partido Conservador Unificado, en el poder provincial.
Canadá es el mejor país del mundo, pero puede ser mejor y estamos trabajando para mejorarlo. Trabajamos con Alberta para optimizarlo, declaró el primer ministro Mark Carney.
(Con información de AP, Europa Press, EFE y Reuters)