Contacto

Volver a la portada
Provinciales
TN 20/05/2026 22:04 4 min de lectura

La preocupación de los comerciantes de avenida Avellaneda por la caída de las ventas: Hay menos trabajo

Los comerciantes del popular barrio porteño enfrentan distintos problemas: menos clientes, locales vacíos, competencia de Temu y Shein, y la restricción de los micros del interior que traían compradores mayoristas.

La preocupación de los comerciantes de avenida Avellaneda por la caída de las ventas: Hay menos trabajo
Foto: TN

La avenida Avellaneda, en el barrio de Flores, es un lugar completamente distinto del que fue durante años, aseguran los comerciantes. En la actualidad, el 30% de los locales está vacío.

Un móvil de TN recorrió las calles del barrio y habló con los vendedores, que describieron una combinación de factores que golpean al mismo tiempo: la caída del consumo, la competencia de las plataformas de comercio chinas, la restricción al ingreso de micros que traen compradores de otras provincias y los alquileres que no bajan.

Leé también: Por la caída de la tasa de natalidad, el Sanatorio Finochietto cerró su servicio de maternidad

Ya a partir del 15 la gente empieza a disminuir

El primer diagnóstico que surge de los testimonios es el del deterioro del poder adquisitivo. Antes los fines de mes eran a partir del 20, el 20 y pico. Ahora, ya a partir del 15 la gente empieza a disminuir. Los fines de semana se venden bien los dos primeros, después el tercero y el cuarto bajan mucho, contó Gastón, uno de los comerciantes.

Otro vendedor resumió la situación con un dato concreto: para pagar el alquiler de un local en una galería de la zona que puede rondar los 2,5 millones de pesos mensuales hay que vender entre 70 y 80 jeans por día, pero ya no cumple esa meta. Estamos en los 20, 30, con suerte, aseguró Germán.

La gente, según los comerciantes, elige lo más barato. Tenemos camperas en la mesa de 20.000 pesos y la gente consume eso, porque la verdad no tiene plata. Las camperas que valen 40.000, 50.000, 60.000 pesos cuesta venderlas, dijo Gastón.

Uno de los temas que más irrita a los comerciantes es la fuga de clientes por las plataformas chinas como Temu y Shein, que permiten comprar directamente desde el exterior sin pasar por el circuito comercial local. Que un cliente que le compra a una tienda directamente pueda pedir a Temu o a Shein, eso es lo que está molestando, dijo uno de los vendedores.

Y otro afectado llamado Juan denunció: Si queremos importar, tenemos que pagar un montón de impuestos. Ellos, en cambio, ni siquiera pagan impuestos. Es competencia desleal. La apertura de importaciones también sumó presión. Hay mucha variedad de importado, entonces la gente no puede especular con los precios. Vienen precios más económicos de lo normal y no me sirve subir los míos mientras el de media cuadra lo tiene más barato, señaló.

Los micros del interior ya no entran

Otro factor que los comerciantes señalan como determinante es la restricción al ingreso de micros de turismo de compras que vienen de otras provincias. Estos vehículos traían compradores mayoristas que se llevaban grandes volúmenes de mercadería y eran, según los vendedores, una fuente clave de movimiento.

Cuando entran los micros, es una cacería de brujas: los persiguen, los llenan de multas. Los mayoristas no están viniendo, se quejó Juan. Deberían volver los micros porque gracias a ellos es que vendemos, agregó otro.

Leé también: El elefante marino que apareció en Ensenada fue rescatado y liberado en la costa tras 10 horas de operativo

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tomó la decisión de ordenar el tránsito en la zona, que históricamente era un caos por la cantidad de micros estacionados. La propuesta oficial para compensar es la instalación de lockers o espacios de guardería en los locales, para que los compradores puedan dejar sus bolsas y llegar caminando hasta los micros, que quedarían estacionados a varias cuadras.

El panorama visual en las calles de Flores también cambió. Según datos de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, los locales vacíos en alquiler o venta aumentaron un 30%. Levantar la persiana de un local en la zona puede costar hasta 5 millones de pesos mensuales entre alquiler, servicios y gastos fijos.

Esto es toda una cadena. Yo le compro a uno, el otro le compra al otro, el otro al otro. Menos trabajo, menos plata para la gente, sintetizó Gastón, mientras seguía ofreciendo sus productos a los pocos transeúntes que pasaban por la vereda.

TN Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por TN y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026