Salarios y tarifas tensan el debate por el equilibrio fiscal - Informe Digital
Cirmi Obón y González Rouco advirtieron que la baja de inflación convive con caída del ingreso disponible y más gasto fijo.
En una entrevista en Infobae a la Tarde, los economistas Lucía Cirmi Obón y Federico González Rouco pusieron en el centro una tensión que atraviesa a la clase media: la inflación afloja, pero el salario real sigue perdiendo contra los gastos fijos. El diagnóstico, con impacto directo en el bolsillo, dejó en evidencia el costo social del ajuste y el margen cada vez más estrecho para recomponer consumo.
El ingreso disponible cayó 5% desde noviembre
González Rouco explicó que su medición de ingreso disponible lo que le queda a un hogar después de pagar los gastos fijos está en general, 5% por debajo de cuando asume este gobierno. Según precisó, la caída es todavía mayor en los hogares de menores ingresos y se profundizó en los últimos cinco meses.
El economista señaló además que rubros como gas, transporte, electricidad, alquiler y expensas subieron muy por encima de cualquier índice de inflación. En su lectura, ese desfasaje explica por qué el peso de los gastos fijos pasó del 15% del ingreso promedio en noviembre de 2023 al 24% actual.
Cirmi Obón puso el foco en el deterioro social detrás de las estadísticas. Sostuvo que el esfuerzo de los trabajadores está igual que siempre, pero que falta política pública para acompañarlo. También afirmó que el Gobierno de Javier Milei ajustó toda la economía para encontrar una variable positiva, la reducción de la inflación, aunque advirtió que el ingreso disponible hoy está incluso, en algunos casos, 12% abajo.
Políticas públicas, informalidad y propuestas para la recuperación
En el tramo propositivo, Cirmi Obón planteó que se podría aliviar la situación de los trabajadores regulando la tasa de reconfiguración de la deuda de tarjeta de crédito, elevando el salario mínimo vital y móvil y reforzando el bono para jubilados. González Rouco, por su parte, atribuyó buena parte de la caída del ingreso disponible a la corrección de subsidios y tarifas.
Ambos coincidieron en que la estructura laboral argentina sigue siendo un límite de fondo. González Rouco remarcó que el asalariado privado es el que mejor gana y más aporta, pero cada vez hay menos. Cirmi Obón agregó que la informalidad no baja del 30% desde hace más de 40 años y que eso condiciona cualquier reforma laboral.
Falta de crédito largo e informalidad persistente
González Rouco advirtió que al país no le sobra margen fiscal y que persiste un problema de financiamiento de largo plazo para infraestructura, vivienda y construcción. En ese sector, recordó, el empleo registrado ronda el 40% y el no registrado el 60%.
Cirmi Obón sumó que la mitad de las jubilaciones ya se financia con impuestos y que hacia adelante será necesario pensar una inclusión previsional permanente. También sostuvo que, si se recuperara una parte de los beneficios impositivos otorgados a empresas, podría mejorar la jubilación mínima.
El cierre del intercambio dejó una advertencia compartida: el mercado de trabajo está cambiando, la tecnología acelera esa transformación y la salida no parece pasar por una sola medida, sino por una estrategia más amplia para recomponer ingresos sin desarmar el equilibrio fiscal.