Artemis II: equipos técnicos de la NASA inspeccionarán la nave Orion tras el viaje a la Luna de más de 1.117.000 kilómetros
El objetivo es construir un mapa completo del desgaste sufrido por la cápsula espacial, tras una travesía que representó uno de los viajes humanos más extensos realizados fuera de la órbita terrestre baja desde la era Apolo.
Un equipo de la NASA integrado por ingenieros y especialistas iniciarán una exhaustiva inspección técnica sobre la nave Orión utilizada durante el sobrevuelo lunar en el marco de Artemis II, misión cuyo recorrido totalizó 1.117.659 kilómetros. Los análisis incluirán tomografías industriales, estudios químicos sobre los materiales ablativos y comparaciones con los datos obtenidos durante Artemis I.
Además, el escudo térmico, los técnicos también examinarán el estado estructural del módulo de tripulación, las uniones metálicas sometidas a vibraciones extremas y los sistemas de propulsión utilizados en las maniobras orbitales alrededor de la Luna.
El objetivo es construir un mapa completo del desgaste sufrido por la cápsula espacial, tras una travesía que representó uno de los viajes humanos más extensos realizados fuera de la órbita terrestre baja desde la era Apolo.
El astronauta de la tripulación Artemis II, Reid Wiseman, aseguró que observó un poco de pérdida de material carbonizado en lo que se llama el hombro, refiriéndose al borde del escudo térmico, durante el reingreso a la atmósfera.
Por su parte, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, desmintió versiones que sugieren un daño estructural en el escudo térmico. No faltan trozos, afirmó de manera categórica, en un intento por frenar interpretaciones alarmistas sobre la integridad de la cápsula espacial.
El escudo térmico de la nave Orion bajo la lupa tras la misión Artemis II
Uno de los aspectos que concentra mayor atención entre los ingenieros de la NASA es el comportamiento del escudo térmico de la nave Orion. Durante Artemis I, la cápsula experimentó un fenómeno inesperado relacionado con la ablación del material protector, diseñado para desprender capas controladamente durante el reingreso a velocidades superiores a los 39.000 kilómetros por hora.
En aquella misión no tripulada, parte del material carbonizado presentó patrones de erosión diferentes a los previstos por los modelos computacionales. Aunque la cápsula regresó de manera segura y cumplió sus objetivos, el comportamiento del escudo obligó a la agencia a profundizar investigaciones y rediseñar ciertos parámetros operativos en lo que fue la antesala de la misión Artemis II.
PM