Comenzó el Año Nuevo Chino 2026: predicciones del año del Caballo de Fuego - Cadena Entrerriana 96.5MHz LRS 798
Arranca el Año Nuevo Chino 2026: hoy 17 de febrero de 2026 marca el inicio de un ciclo de intensidad extrema junto al Caballo de Fuego. Cómo será el año para cada animal del zodiaco chino y cuáles son sus principales desafíos, según la reconocida ast
Para ella, este animal es el más apasionado del zodíaco chino y regirá un tiempo de «transformaciones profundas en todos los planos». La referente de la astrología china anticipa un mundo con nuevos paradigmas y desafíos climáticos donde la humanidad tendrá que «aprender a domar a este signo que nos tomará examen».
Año Nuevo Chino 2026: la potencia del «doble fuego» y el fin de un ciclo
Este ciclo, que termina el 6 de febrero de 2027, posee una energía Yang activa y expansiva. La astróloga explica que la energía fija del Caballo ya es fuego, y al coincidir con el elemento del año, se genera una combinación de doble energía de fuego.
Squirru advierte que este signo es «brillante, como un rockstar, pero también difícil de domar«. Si la persona no logra una «autodomesticación» de su propia energía, esta fuerza apasionada «puede arrasar con todo».
Para Ludovica, la llegada de este nuevo ciclo no será una transición suave: el 2026 se presenta con un carácter «de ciencia ficción, hiperrealista» por la irrupción de la inteligencia artificial y un clima de desconfianza global.
Luces y sombras del zodiaco animal 2026
Dentro del mapa zodiacal, el Caballo beneficia al Tigre, el Perro, la Cabra y el Conejo por afinidad de ideales y creatividad. El Tigre recuperará fuerza, mientras que el Perro encontrará chances para proyectos colectivos.
Un dato clave para la agenda es que agosto de 2026, mes del Mono, aparece como un momento de alivio. El Caballo y el Mono se llevan bien para proyectos solidarios y comunitarios. Será un mes de respiro, de cooperación y de iniciativas colectivas, asegura Ludovica.
Año Nuevo Chino 2026: predicciones para cada animal
A continuación, las predicciones 2026 de Ludovica Squirru para el año del Caballo de Fuego (si todavía no sabés cuál es tu animal en el horóscopo chino, podés descubrirlo acá):
Ludovica Squirru anuncia que estas predicciones para el 2026 para la Rata están basadas en la intuición, el I Ching y el Ba Zi.
«La rata sabe que tiene más posibilidades de sobrevivencia que cualquier signo del zoo chino. La permanencia desde el inicio de los tiempos y la capacidad de resiliencia están en su ADN, en su fe en que no será atrapada, y seguirá escondida, agazapada, camuflada en el caos que ocurrirá entre el año de la serpiente y el del caballo de fuego», afirma la astróloga a Clarín.
Y agrega: «Los últimos años han sido un curso en Plutón para resetear su vida. Su constante ciclotimia, sus estados maniacodepresivos han socavado su autoestima y su lucidez para saltar de una oportunidad a otra, logrando sacar tajada de situaciones favorables a su intuición y astucia».
La relación entre el buey y el equino es de atracción fatal. Por eso les recomiendo que hagan todas las prácticas de autoayuda que conozcan, pues el año del caballo será una multiprocesadora acelerada de situaciones que deberá resolver en menos de lo que canta un gallo, sostiene la astróloga.
A su vez, recomienda: Si tienen temas familiares de herencias, papeles y gestiones legales, intenten cerrarlas en el año del ofidio, pues el mundo estará desbocado, peligroso, agresivo, demandante y con tiempo de descuento«.
Y agrega: Por su integridad, ideas y trayectoria, el búfalo representa un líder en la comunidad. Su autoridad es respetada y tendrá muchos seguidores que podrán encontrar una luz al final del túnel.
Por último, ahonda en el plano amoroso: Su vida afectiva seguirá inestable. Su tozudez, inflexibilidad para aceptar sus partes erróneas y las demandas diarias a la pareja llegarán a una crisis que deberá encauzar en el trabajo en lo echado a perder.
El Tigre quedó con rasguños en su tersa piel y en su corazón durante el año del ofidio. Sin duda, tuvo que apelar a sus armas, trucos y diplomacia para evitar la mordedura letal de la serpiente, asegura la experta a Clarín.
Al mismo tiempo, sostiene: Sabe que la llegada del Caballo de Fuego, su aliado, compañero, socio y amor, saldará el karma vivido hacia la liberación. En los últimos años, asumió responsabilidades que lo excedieron, desde conducir una empresa familiar, un ministerio de guerra o defensa, hasta criar hijos ajenos o cuidar de gente enferma.
Y agrega: La opresión, el agotamiento y el estrés fueron sus visitantes diurnos y nocturnos, y la soledad, su aliada incondicional. Cerrará los temas que no son compatibles con sus sueños y utopías, y podrá tener alas, como Pegaso, para volar hacia otros horizontes.
El año del caballo será un tsunami, tifón, sismo para su naturaleza delicada y preventiva; por eso es recomendable que comience con todos los tips, técnicas de autoayuda para estar en estado físico, mental y emocional para encauzar el año positivamente, explica.
Además, asegura: Su influencia será sutil, suave, persistente, invisible en el entorno; mejorará el feng shui de su casa, reciclará vestuario, muebles, jardín, su look, y donará todo lo que le sobre con buen gusto y creatividad.
Y cierra: Necesitará anidar, estar cerca del zoo y de los amigos. El mundo está desbocado. La locura y el egoísmo asedian su equilibrio emocional, y el temor, las amenazas interiores y exteriores de quienes fueron sus aliados se desvanecerán como pompas de jabón.
En este año, deberán agudizar el tercer ojo, los seis sentidos, la intuición, para acompañar el galope desbocado del Caballo de Fuego, advierte a Clarín.
También agrega: El mundo es un caos, el eje de la Tierra se está moviendo, el cambio climático acelerando, los seres humanos desapareciendo a gran escala por las guerras, la exclusión, las pandemias, la desnutrición y la falta de recursos alimentarios.
El dragón, a pesar del agotamiento, sabe que tiene que desplegar sus alas y rescatar a los nobles, a los niños, a los que dieron y dan su vida para ayudar a mejorar el mundo en extinción, el que no cuidamos, y con tanta indiferencia no agradecimos que nos hospedara y aguantara, concluye
El I Ching aconseja no volar más alto que el pájaro que está en el nido. No arriesgarse a grandes cambios antes de no afianzar lo cercano: la casa, el trabajo, los afectos, recomienda la astróloga.
El mundo estará más hostil, agresivo, egoísta. Habrá que recomponer el ADN, las pequeñas cosas de la vida, los amigos, la familia que quedó atrapada en la oscuridad y necesita su templanza, inteligencia y visión para las decisiones que hay que afrontar con coraje, advierte.
Y concluye: No es un tiempo para confiar en la suerte, el azar, los mecenas. Dejará el sobrepeso de responsabilidades que le limitaron su expansión y crecimiento.
«El 17 de febrero comienza el año del Caballo de Fuego, que tendrá un antes y después en los cambios mundiales, nacionales, y especialmente personales para el equino», adelanta a Clarín.
Y explica: «El planeta está en extinción de recursos naturales, con guerras, exclusión de seres humanos, cambios letales con la IA, y el caballo se siente perdido en un mundo inhumano, hostil, agresivo, en el que la expresión ojo por ojo, diente por diente es la forma de sobrevivir a pesar de sus principios y educación. Sentirá nostalgia del pasado».
A su vez, añade: «Pagará peaje kármico con despedida de seres queridos, con su salud y con el agujero de ozono en su desbocada vida afectiva».
«El caballo transitará por etapas eufóricas y depresivas. Es fundamental que apuntale su vida con técnicas como equinoterapia, pues estar con la manada siempre es sanador, empático, abre los chakras, y ayuda a ser espejo de sí mismo», concluye.
Su vida está en proceso de transformación, transmutación, cierre de un ciclo rumbo a otro«, asegura.
Y aconseja: «Hay que ordenar el armario, los temas legales, el corral, la economía que se alteró en los últimos años por situaciones afectivas, familiares, y porque el ahorro se evaporó en viajes, arreglos extras y pérdida de oportunidades laborales».
Además, advierte: «El año del caballo será un huracán caribeño, un tsunami, un sismo que lo tendrá en situación de alerta, y es necesario que tome todos los recaudos necesarios para protegerse».
«El movimiento migratorio de los desplazados, los excluidos del mundo, la gente que perdió todo tocará su corazón, y estará al servicio de nuevas ONG, fundaciones, lugares de asistencia, para brindar ishokuju (techo, vestimenta y comida)», cierra.
«Hellinger dice: todo lo que se evita, invita, y para los monos, el año del caballo de fuego es poner orden en la vida, desde los armarios, papeles, vínculos, zonas blindadas, relaciones peligrosas, sociedades, empleados, y lo que más nos fastidia si somos legales: la exigencia de estar en blanco nieve con nuestros ingresos e impuestos, que ojalá supiéramos adónde van y a quién se destinan», asegura la experta.
Y agrega: «El mono y el caballo se llevan bien; tienen afinidad más en la parte artística, frívola, sentimental que en los valores y en la lealtad de ambos».
«Es cierto que el gallo y el caballo no tienen nada en común en lo esencial, pero los une el entusiasmo por la vida, el arte, el fashion, la música y los eventos a gran escala«, sostiene a Clarín.
Y asegura: «Es una buena dupla para salir a la cancha, al escenario, a preparar un viaje en el que el gallo organiza a la perfección los detalles: lugar, hotel, excursiones, fiestas, el look para cada ocasión, y el caballo sigue el GPS».
Por último, advierte: «El caos y el desorden del año desestructurará al gallo y tendrá que adaptarse a nuevos códigos de sobrevivencia».
«Llegó la crisis existencial, y en el año del Caballo de Fuego tomará las decisiones postergadas durante los años en que estuvo evaluando su futuro», anticipa a Clarín.
También explica que «la relación entre ambos signos es estimulante, creativa, solidaria, y con buenas ideas para ser socios y comenzar una nueva etapa de emprendimientos».
Y adelanta: «Deberá tomar decisiones drásticas, como aconseja el I Ching: morder o cortar con brusquedad algo que está poniendo obstáculos en su camino. Renacerá la firmeza en sus ideas y convicciones, tendrá claro el rumbo que le quiere dar a su vida y pondrá primera para el arranque».
«El año del caballo será muy emocional, de carácter intempestivo, con saltos cuánticos en la ciclotimia que podrían afectar su salud holística», sostiene la astróloga a Clarín en sus predicciones basadas en la intuición, I Ching y Ba zi.
Y advierte: «Tendrá que estar preparado para cambios inesperados en cualquier momento en su hábitat, un trabajo que surja, tal vez algún distanciamiento de sus seres queridos, y ganancias o pérdidas en simultáneo».
Por último, aconseja: «Es recomendable que haga yoga, taichí, meditación dinámica combinados con laborterapia, artes marciales, tenis y fútbol».