Entre Ríos en alerta: La Paz, Gualeguay y Concordia superan el promedio nacional de tierras en manos extranjeras
Entre Ríos | Un relevamiento del Observatorio de Tierras, integrado por investigadores de la UBA y el Conicet, encendió...
Un relevamiento del Observatorio de Tierras, integrado por investigadores de la UBA y el Conicet, encendió una señal de alerta sobre la extranjerización del suelo en Entre Ríos, donde los departamentos de La Paz, Gualeguay y Concordia registran niveles superiores al promedio nacional. El informe advierte que, a nivel país, más de 13 millones de hectáreas están en manos extranjeras, en un contexto marcado por el intento del Gobierno nacional de modificar la Ley de Tierras y flexibilizar los controles sobre la propiedad rural.
El estudio se conoce mientras el Ejecutivo impulsa cambios a la Ley 26.737, que habilitarían la producción en zonas incendiadas y facilitarían la venta de tierras a extranjeros. Para los investigadores, estas decisiones se dan en un escenario global atravesado por la crisis climática, la disputa por recursos estratégicos y el creciente interés internacional por territorios con agua dulce, minerales y nodos logísticos clave.
En el caso de Entre Ríos, el mapa interactivo elaborado por la socióloga Julieta Caggiano y el historiador Matías Oberlin muestra que tres departamentos superan el promedio nacional de extranjerización, que ronda el 5%.
- La Paz registra un 9% de tierras en manos extranjeras, equivalente a 56.636,41 hectáreas.
- Gualeguay también alcanza el 9%, con 57.043,59 hectáreas extranjerizadas.
- Concordia presenta un 6%, lo que representa 17.864,55 hectáreas.
Según el informe, estos porcentajes ubican a Entre Ríos entre las provincias con focos críticos a escala departamental, aun cuando, en términos provinciales, no se supere el límite del 15% establecido por la ley vigente. El problema es que el análisis agregado oculta realidades locales muy sensibles, advierten los autores. De hecho, al observar los datos departamento por departamento, se detecta que 36 distritos del país ya superan el tope legal.
El relevamiento sostiene que la extranjerización no se distribuye de manera aleatoria, sino que se concentra en zonas con alto valor estratégico, muchas de ellas vinculadas a cursos de agua o a corredores productivos y logísticos. En Entre Ríos, la cercanía al río Paraná y a áreas de producción agroindustrial refuerza la preocupación por la pérdida de control sobre recursos clave.
A nivel nacional, el informe detalla que Estados Unidos lidera el ranking de propietarios extranjeros, con 2,7 millones de hectáreas, seguido por Italia y España. Solo estas tres nacionalidades concentran la mitad de toda la tierra extranjerizada del país, subraya el trabajo. Para dimensionar el fenómeno, los investigadores señalan que los estadounidenses poseen una superficie mayor que toda la provincia de Tucumán.
El estudio también repasa el trasfondo histórico del proceso y ubica un punto de inflexión a fines de los años noventa, cuando se habilitaron ventas masivas de tierras en zonas de seguridad fronteriza, muchas de ellas en contradicción con normativas que reservaban esos territorios para ciudadanos argentinos. Casos emblemáticos como Lago Escondido o las tierras patagónicas adquiridas por grandes grupos extranjeros son citados como antecedentes de un modelo que, según el Observatorio, se profundiza con cada intento de flexibilizar la Ley de Tierras.
Para los especialistas, los cambios impulsados por la administración de Javier Milei no apuntan a fomentar inversiones productivas, sino a facilitar la captura de bienes comunes no reproducibles, como el agua y los minerales. En ese sentido, advierten que la experiencia de otras provincias muestra que el avance de capitales extranjeros sin controles suele venir acompañado de conflictividad social y ambiental.
En el caso entrerriano, el informe funciona como un llamado de atención sobre el impacto que puede tener la pérdida de control territorial en una provincia atravesada por grandes cursos de agua y una fuerte impronta productiva. Desarmar las protecciones existentes redefine quién decide sobre recursos estratégicos y quién queda afuera, concluyen los investigadores, y subrayan que, en un mundo donde el agua dulce y la energía son ejes centrales de disputa, Entre Ríos no está al margen del problema.
Fuente: APF Digital